«Debería haber una Invisible en cada ciudad y así el mundo sería un poco mejor»- Entrevista a Sofía Urosevich – Especial Indesalojables

Sofia Urosevich es actriz, docente y gestora cultural argentina. Su historia con la Casa Invisible se remonta a 2018, año en el que recibió una Biznaga como mejor actriz en la sección Zonazine, dentro del Festival de Cine de Málaga. En este Especial Indesalojables también queremos destacar la importancia de este lugar como referente cultural fuera de Málaga y del territorio español. Hoy os traemos el relato de Sofía y el de su compañía, La Joda Teatro.

Conocí Málaga por primera vez en el 2018, cuando fui invitada para recibir un premio en el Festival de Cine de la ciudad. El recibimiento institucional daba a entender que se trataba de un territorio donde la cultura era fundamental no solo para sus habitantes sino también para quienes gobiernan. Fue a los pocos meses, cuando regresé efectuando la producción de una gira por Europa de la obra de teatro «Brasita , Perro, Chagualo», que conocí a la verdadera Malaga. Azotada por la gentrificación que genera pensar un territorio desde la especulación inmobiliaria y el desarrollo meramente turístico, entendiendo la cultura sólo como un elemento más a la hora de «venderse» al mundo. 

En esa ocasión llegamos a La Invisible, que recibió nuestra obra de teatro latinoamericana y la abrazó, alojando no solo a nuestro arte, sino a nosotras, las artistas, en diferentes casas de algunos de los integrantes. En cada casa nos trataron como si fuera nuestro hogar, con todo lo que eso significa.

Hicimos la obra en un patio que resistía , así como nuestro relato, al capitalismo salvaje que solo sabe medir a todo y a todos como recursos

Sofía Urosevich

En la obra hablábamos de la inmigracion y la deshumanización con la que se trata este problema, y la hicimos en un patio que resistía , así como nuestro relato, al capitalismo salvaje que solo sabe medir a todo y a todos como recursos.

Al año siguiente volví a la ciudad con una propuesta vinculada al audiovisual, llevando adelante, en conjunto con La Invisible, un festival de cine que realizaba hace 6 años en la Plata, Buenos Aires, Argentina. «Otra Ventana». Trajimo 10 películas argentinas que se proyectaron en diferentes lugares, coordinando todo desde la invi, con colectivos y artistas de la ciudad.

Fue un sueño hecho realidad poder sentir que de verdad las fronteras no existen, que los proyectos colaborativos no entienden de límites cartográficos, que la cultura nos hermana y nos potencia. Nada de eso podría haber sido posible sin La Invisible y su gente, sin el espíritu colaborativo, transfronterizo, feminista y de iguales que la habita.

La fragmentación y la desigualdad son heridas urbana en casi todas las ciudades del mundo. Lugares como la Invisible son las costuras que intentan sanar esas heridas, e intentan transformar los territorios en lugares más justos y habitables por todas y todos.

No importa cuántas alfombras rojas pongan, las políticas culturales tienen que estar íntimamente ligadas a sus habitantes y a sus necesidades

Sofía Urosevich

Pensar Málaga sin la invisible es pensarla más pobre, más desigual, más explotada. No importa cuántas alfombras rojas pongan, las políticas culturales tienen que estar íntimamente ligadas a sus habitantes y a sus necesidades y no se puede desoír lo indispensable y fundamental  que es La Casa Invisible para las malagueñas y para todas artistas de todo el mundo. Debería haber una Invisible en cada ciudad y as el mundo sería un poco mejor.

RELATO DE LA COMPAÑÍA LA JODA TEATRO 

Somos del grupo La Joda Teatro de la ciudad de La Plata, Argentina.  En junio de 2018 el espacio también estaba por ser desalojado y tuvimos que realizar la función en el patio, una belleza de lugar. El estreno era al caer la tarde de un viernes y ese mismo día La Invisible marchaba por las calles del centro diciendo “No al desalojo”.

El patio, vacío, se fue llenando con la alegría de todes les marchantes, las mesas, los bancos, el piso fue tomado por mucha gente joven y de todas las edades. Pocos iban a ver la función, estaban ahí porque creían en la necesidad de salir a luchar por una causa y un espacio que es de todes.

Hablaban, reían, gritaban. Había una sinergia importante y pensamos que iba a ser difícil cortar ese momento, pedirles silencio y que presenciaran la obra. Ocurrió todo lo contrario. Las luces se apagaron, empezó la función que encima era en jerga latinoamericana, y contagiados por la energía del lugar los actores dieron la mejor función de sus vidas, porque siempre es el público el verdadero protagonista de la obra.

Días después, en San Juan, fuimos con carteles y cantos a decirle a PACO, el intendente, que La Invisible no se vende. Cuando volvimos, fuimos siguiendo la lucha y nos alegramos con cada victoria. Ahora, ante una nueva adversidad, nos sumamos nuevamente a defender La Invisible y a abrazar en la distancia a les compañeres que siguen poniendo el cuerpo, como aquella vez, como cada vez que haga falta.

La Joda teatro, La Plata, Buenos Aires, Argentina.

Acerca de Laura Rueda

Creo en la comunicación que reivindica otras realidades, y en la cultura como herramienta de transformación del alma y de la sociedad. Nunca me etiquetes ni me digas que no puedo hacer algo, soy una entusiasta con la energía y cabezonería suficientes para demostrar que mi manada y yo siempre podemos.

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