¡Viva la vida y vivan las amigas!

La ilustradora María Hesse presenta su libro Placer, en el que deconstruye los mitos del amor romántico y articula un diálogo íntimo sobre sexualidad.

Dos amigas, un libro y mucho Placer. Al entrar en la librería Mapas y Compañía, la calidez del ambiente contrasta con el frío de la tarde de invierno. La puerta de madera ruge, pero las personas que están escuchando la conversación entre la diseñadora malagueña Chiqui Chicano y la ilustradora sevillana (de adopción, como recuerda en sus libros) María Hesse no se inmutan. Están absortas escuchando los pormenores del proceso de creación de Placer (Editorial Lumen, 2019), el último libro de Hesse.

Criada en una familia de clase media andaluza, María recuerda que solo una de sus amigas no hizo la comunión y que su educación sexual fue “cero patatero”, por lo que se tuvo que basar en rumores o mitos. Según la ilustradora, este déficit de información sobre la pluralidad de contextos sexo-afectivos está directamente influenciado por nuestra educación judeocristiana y genera un gran desconocimiento, culpa e incluso vergüenza.

«A estas alturas de la historia, podemos sospechar que Dios era un varón».

Estas frustraciones movieron a la autora de Frida Kahlo: una biografía, libro traducido en 14 países y Premio de la Fundación nacional de Libro Infantil y Juvenil de Brasil, y David Bowie: Una biografía, traducido a ocho idiomas, a tener que enfrentarse al desconocimiento y aprender a través de un acto de generosidad. Precisamente a esta generosidad hace referencia Lara Moreno en el prólogo, en el que afirma que la Hesse condensa en el libro “una actitud ante la vida, una reivindicación indispensable, un camino de futuro: el placer”.

Libros de María Hesse./ Foto: Ruth de Frutos.

Para ello, la artista genera un universo simbólico sumamente rico, que va desde las flores de color azul, a los ojos amarillos y la propia representación del deseo a través de una serpiente roja y negra que recorre a los personajes, desde Lilith, la primera mujer que fue expulsada del paraíso, al último verso de la canción Tú que vienes a rondarme, de Maria Arnal i Marcel Bagés. Historias personales dibujadas a color en las que, como en las dedicatorias de los libros en las presentaciones, siempre destaca el rosa flúor para mostrar las emociones más íntimas.

Pero no todo eran agujetas de color de rosa y capítulos de Sailor Moon. “Cuando hacía el libro tenía miedo por la diferencia generacional. Tal vez iba a contar cosas muy alejadas de las vivencias de personas más mayores o de veinteañeras que ya lo tenían superado, pero me alegro de haber contribuido a eliminar muchos tabúes, explicar que no hay nada malo en saber pedir o decir que algo no te está gustando”, comenta durante la charla, rodeada de libros de viajes en las paredes, y globos aerostáticos y planetas colgados del techo.

Las amigas, su segunda educación

Si bien el libro está dedicado a “las mujeres de su vida”, es decir, a su madre, su hermana y su abuela, Hesse habla de la importancia de las amigas en el proceso de construcción personal y cómo han condicionado esta obra tras ponerse las gafas moradas. “Mi segunda educación fue la de mis amigas”, asevera mirando al público que la escucha de pie, sujetando sus abrigos. “Yo era de las que decía que ni machismo, ni feminismo, porque nadie me había enseñado qué era realmente el feminismo”, confiesa.

«Al final Lilith se cansó y decidió dejar el Edén: ¿qué clase de paraíso era ese que no permitía tener un orgasmo?», interpela en otro de sus dibujos publicados en Placer.

“El orgasmo siempre es clitoriano. Lo potente de nuestro clítoris es que solo tiene como función darnos placer, mucho placer”, bromea Hesse, quien critica en el libro la concepción de “orgasmo vaginal” como “maduro”, definido por Sigmund Freud en 1905. Se escuchan risas y la artista aprovecha para preguntar:

– ¿Todas sabéis cómo es el clítoris por dentro? Yo no sabía hasta que empecé a investigar. No sabía que medía entre 10 y 15 cm. hasta hace dos años. 

– Yo lo supe leyendo tu libro-, contesta una mujer de mediana edad situada en la mitad de la librería.

En Placer, María aporta más información sobre el órgano responsable de la petit mort, “la pequeña muerte”, como se denominaba en Francia al orgasmo femenino: “la mayor parte está escondido y se extiende en las paredes de la vagina: dos raíces de unos 10 cm. A cada lado con ocho mil terminaciones nerviosas”. Y reconoce en su libro el trabajo de estudiosas que han investigado la anatomía y funcionamiento de este “botoncillo”, como lo denomina. Entre ellas, destacan la sexóloga y profesora de masturbación Betty Dodson o la uróloga australiana Helen O’Connell, quien en 1998 comenzó a especializarse por esta materia y en 2005 publicó un estudio sobre la verdadera anatomía del clítoris.

María Hesse firma su último libro en Málaga./ Foto: Ruth de Frutos.

Faltamos todas

“¿Este libro es también para ellos?”, pregunta Chiqui sonriendo, consciente de la controversia. María responde ipso facto: “Creo que no hay libros para nosotras y para ellos. Siempre hemos leído a autores. Voy a poner el ejemplo de Mario Vargas Llosa. Cuando Vargas Llosa escribe, no lo hace ‘para ellos’. Estás leyendo literatura universal. El problema es que ellos hablan desde su experiencia, donde el hombre es el centro y la mujer, si aparece, tiene un papel muy secundario y otras, incluso, ni siquiera salimos. Todas hemos leído muchos libros escritos por hombres y eso nos genera una configuración que es claramente patriarcal”, explica María.

Hesse va más allá y arremete contra las etiquetas de “reivindicativa y feminista” que atribuyen a su trabajo para confinarlo en un nicho de mercado determinado y estigmatizado en determinados circuitos. “Solo nos estamos narrando, como ya lo hacía Simone de Beauvoir, Anaïs Nin, Colette o Caitlin Moran, – quienes también aparecen retratadas en la publicación editada en septiembre de 2019-. Por lo que este libro es para hombres y para mujeres”, sentencia moviendo su brazo derecho, tatuado con una mano que sostiene unas flores.

Esta reflexión se amplía al resto de las artes y el diálogo viaja desde la librería del centro de Málaga a series que han influído a la artista, como Juego de Tronos, Girls o I love Dick, que vio después de terminar el libro; libros y películas como El cuento de la Criada o Lolita y se detiene en el porno. Erika Lust fue la artífice de que el concepto “porno para mujeres” entrase en la vida de esta sevillana, afincada en Madrid, demostrando que se puede hacer este tipo de películas desde otra perspectiva. En su libro, es clara: “si no habéis visto su porno, estáis tardando”.

María Hesse habla con las asistentes a la presentación en Málaga de su último libro, Placer./ Foto: Ruth de Frutos.

¡Fuera miedos y vergüenzas!

“El placer llegó al fin gracias a mis amigas”, afirma María mirando cómplice a Chiqui, quien no ocultaba su nerviosismo antes de la presentación del libro. “Yo soy tu amiga, valoro tu trabajo y como me has invitado a presentarte, intento hacerlo especial, diciendo lo que me parece”, exterioriza la diseñadora malagueña, quien sentencia: “ya hemos hablado de todo y ahora toca: el succionador de clítoris”.

En el libro, María Hesse explica su relación con varios dildos –no consoladores, “porque desde luego no la consuelan”- y cómo siempre que se lo regala a una amiga, lo hace con la condición de que, si le gusta, esta haga lo mismo con otra. “Pensaba que era muy original, pero me he dado cuenta de que no”, confiesa la ilustradora tras bromear con este “capitalismo bueno” e incitar a su uso. “¡Viva la vida y vivan las amigas!”

Ruth de Frutos

Acerca de Ruth de Frutos

Periodista e investigadora. Escribo sobre derechos humanos en @LaPoderiofem. I Premio de Periodismo Social "Alberto Almansa" en la categoría de periodismo ciudadano por el artículo "Málaga no se vende, se alquila al mejor postor".

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