María Silva Cruz, La Libertaria

María Silva Cruz nace en Casas Viejas, Cádiz, un 20 de abril de 1915. Criada en una familia humilde y jornalera, con una tradición fuerte de lucha familiar, pues su abuelo era Francisco Cruz Gutiérrez, apodado el “Seisdedos”, conocido militante cenetista de la zona. Su padre y
tíos también eran afiliados a CNT. Francisco era carbonero de profesión, con ideales anarquistas y unos valores fuertes, de lo que María aprendió rápidamente. Participó activamente en la militancia anarquista, con lo que se ganó el apodo de “La Libertaria”, junto con su amiga íntima y confidente, Manuela Lago, y su hermana Catalina. Junto con otras vecinas de Casas Viejas, ambas crearon el colectivo libertario de mujeres “Amor y Armonía”, donde se reunían para hablar y debatir sobre distintos libros.

Entre el 10 y el 12 de enero de 1933, Casas Viejas se convirtió en el epicentro de la lucha anarcosindicalista. Varios miembros de la familia de María, junto con más vecinas y vecinos del pueblo, llevaron a cabo la revuelta en el pueblo donde pretendían conseguir por fin la expropiación de tierras de la que tanto se hablaba en la II República, siguiendo la estrategia de gimnasia revolucionaria que la CNT lanzó en varias ciudades y pueblos. Tomaron el pueblo por las armas y proclamaron un comunismo libertario, obligando a la Guardia Civil a renunciar a su poder. 

Después de un primer momento de confusión, donde varios miembros de la comandancia del pueblo fueron heridos, se produjo un rearme de la Guardia Civil, y algunas de las personas implicadas se refugiaron en la cabaña del Seisdedos, que fue rodeada por la benemérita, intentando asaltarla sin éxito. Pasada la medianoche, llegaron los refuerzos, que tenían orden de disparar contra todo lo que se moviera en la choza. Pasando los minutos sin éxito tampoco, decidieron incendiar la casa. Allí estaba María junto con su inseparable amiga Manuela, la cual fue acribillada cuando intentó escapar de las llamas. Seis personas quedaron dentro, muriendo quemadas: dos hijos de Seisdedos, su yerno, su nuera y él mismo. María consiguió escapar, con su primo de poca edad en brazos, cubriéndose con una mula que había en la parte de atrás de la cabaña.

Con solo dieciséis años, María es detenida y conducida a la cárcel de Medina Sidonia dos días después de haber huido de la cabaña, habiéndose refugiado en el campo.

Así pues, con solo dieciséis años, María es detenida y conducida a la cárcel de Medina Sidonia dos días después de haber huido de la cabaña, habiéndose refugiado en el campo. A las pocas horas es puesta en libertad, y nuevamente apresada para ser trasladada a la cárcel de Cádiz. En este encarcelamiento conoce al anarquista de Paterna Miguel Pérez Cordón, quien consigue que la joven sea puesta en libertad.  

Miguel, quien se había enamorado de ella durante la estancia en la cárcel, le propone vivir con él, trasladándose la pareja hasta Madrid, donde él había sido contratado en la redacción del diario de CNT. El 1934 regresarán a Paterna, dando María a luz al que sería su único hijo, Sidonio. 

Poco más de un año después se produciría el Golpe de Estado franquista. Estando María en Paterna es apresada por el bando nacionalista. Miguel había huido a finales de julio, creyendo que respetarían a su mujer y su hijo. El 19 de agosto, vienen a buscarla a casa de los padres de Miguel, donde se había traslado después de la huida de este. No se sabe con certeza a dónde la llevaron: Si estuvo en la cárcel de Paterna o en Medina Sidonia. Solo se sabe que el 24 de agosto de 1936, María Silva es asesinada a tiros. 

Entre los cuerpos se encontraba el de una mujer, de entre 20 y 23 años, que habría dado a luz a un hijo, con una altura de 1,60. Rosa Pérez, nieta de María Silva Cruz, cree haber dado, por fin, sepultura a su abuela. 

Durante años, se han barajado varias posibilidades sobre dónde podría estar: La Laguna de Medina, carretera de Paterna, en “el Visillo”, en la finca el Majón. Y es que Cádiz y sus pueblos sufrieron con especial ahínco la llegada del bando franquista. Solamente Paterna tiene 2237 personas fusiladas bajo su suelo. 

A mediados de 2018 comienza la exhumación de una de las fosas de Paterna, donde había un centenar de fusilados. En julio de 2019 se consigue dar sepultura a 10 de esos represaliados, sin que se hayan podido realizar de forma satisfactoria las pruebas de ADN. Entre los cuerpos se encontraba el de una mujer, de entre 20 y 23 años, que habría dado a luz a un hijo, con una altura de 1,60. Rosa Pérez, nieta de María Silva Cruz, cree haber dado, por fin, sepultura a su abuela. 

Miguel Pérez Cordón nunca ha podido ser localizado, perdiéndose su rastro en Cartagena el 4 de marzo de 1939. 

Bibliografía

https://www.elperiodico.com/es/politica/20180820/exhumacion-paterna-cien-fusilados-franquismo-6995878

https://www.youtube.com/watch?time_continue=161&v=GaG-Od80eyM

http://www.todoslosnombres.org/content/personas/maria-silva-cruz

http://www.todoslosnombres.org/content/biografias/miguel-perez-cordon

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