Barreras e invisibilidad para las mujeres rurales andaluzas

Mujeres Rurales y Comunicación

Encuentros ‘Comunicando con las Mujeres Rurales’ de COAMUR (Coordinadora Andaluza de Organizaciones de Mujeres Rurales)

Vaciado y sin vaciar, el mundo rural sigue siendo penoso para las mujeres. Hablamos de que las más de dos millones de mujeres rurales de Andalucía siguen viviendo en un espacio donde la presencia de estereotipos y roles de género marcan las desigualdades entre mujeres y hombres, mostrando con ello que el sistema patriarcal sigue hoy muy presente en el espacio rural.

Las conclusiones de los informes que se vienen haciendo sobre las mujeres rurales son calco de los publicados hace años: los problemas persisten tras años de ser estudiados e informados. “En el medio rural andaluz existen alrededor de 2,2 millones de mujeres. Estas mujeres se enfrentan a barreras -en muchos casos invisibles pero otras veces claramente identificadas- tales como la masculinización de determinados sectores como el agrario, la desigualdad de género y el machismo, la conciliación laboral, el llamado “techo de cristal« según recoge el informe de la Junta de Andalucía sobre la “Situación de las Familias en las zonas de Andalucía” de 2020.

Sin embargo, poco se hace para revertir esta situación que incide en lo que ahora ocupa tantos titulares con la llamada “España/Andalucía vaciada”, estando reconocido por estudios e informes que son las mujeres las que fijan población en nuestro medio rural.

Cartel del los encuentros que de enero a abril está desarrollando COAMUR

Encuentros de Mujeres Rurales

De todo esto se habló y se seguirá hablando, en el programa de Encuentros que sobre ‘Comunicación’ está organizando la Coordinadora Andaluza de Organizaciones de Mujeres Rurales – COAMUR, de enero a abril, en Carboneras-Almería (29 enero), Córdoba (24 febrero); Salteras-Sevilla (16 marzo) y Antequera-Málaga (28 abril).

El primero de ellos, celebrado en Carboneras a finales de enero, se centró en cómo las mujeres rurales deben abordar la comunicación y dar visibilidad a esta parte de la población de la que apenas se sabe y de la que poco o nada se informa por parte de los medios. 

Bajo el título ‘La comunicación de las mujeres rurales: dificultades, retos y alianzas» el encuentro contó con una asistencia de más de medio centenar de mujeres del movimiento asociativo, llegadas de toda Andalucía y también de otras comunidades que debatieron durante todo el día sobre la realidad de las mujeres, sus logros y expectativas y también las frustraciones y sinsabores de ver silenciadas sus demandas y su participación en este espacio, el rural.

Incidencia en los medios

En Carboneras se abordaron temas como el de la invisibilidad con la que castigan las administraciones y los medios de comunicación a las mujeres rurales asi como la necesidad de “ponerse las pilas» para hacer suyas las nuevas tecnologías de la información, que les permitan hacerse con las redes sociales y crear espacios en internet. Para ello, se coincidió en que es preciso generar estrategias conjuntas que les permitan formarse y realizar campañas para difundir a la sociedad sus reivindicaciones, supliendo así el poco caso que le prestan los medios de comunicación.

La denuncia hacia los medios fue generalizada, las mujeres rurales no están ni se las espera. Existe un silencio casi total en las agendas mediáticas. Las informaciones sobre los logros y experiencias, las reivindicaciones y luchas de las mujeres de los pueblos prácticamente no existen, y cuando se dan no dejan ser cuatro líneas escondidas.

Un momento de la intervención de la periodistas almeriense Marta Soler.

En este apartado de la relación con los medios de comunicación, se contó con las intervenciones de dos periodistas: la almeriense y experta en género Marta Soler y la representante de la asociación Comunicadoras Granada, Anabel Rodríguez. Ambas coincidieron en la baja o nula aparición en los medios de las mujeres rurales. «Ni en el día internacional de la Mujer Rural, se consigue tener cierta presencia», manifestó Soler quien destacó también la necesidad de buscar estrategias que permitan hacerse más visibles en los medios, estableciendo una relación más fluida con ellos y ofreciendo información puntualmente de todas sus actuaciones, entre otras acciones. 

Anabel Rodríguez recordó que las redacciones de los medios siguen estando en manos de los hombres y los artículos de opinión siguen siendo de hombres mayoritariamente. «Hay que concienciar a los profesionales, no solamente a la población. Hay que romper con la brecha digital, pues las herramientas están a nuestro alcance y muchas de ellas son gratuitas. Hay que formarnos para el empoderamiento», dijo.

Ante esto es preciso conseguir mayores espacios para las mujeres. «El síndrome de la impostora que tenemos todas, dijo, hace que muchas especialistas, científicas, sanitarias, abogadas, o expertas de cualquier sector declinen la invitación que le hacen los medios, porque no se sienten seguras de hacerlo bien. Eso nos lleva a que, si ellas no van, lo hará un hombre y este, os aseguro que lo hará igual o peor”. 

Rodríguez también destacó la importancia de tejer redes de visibilidad y apoyarse las unas a las otras. «Ahora estamos en un momento clave para reivindicarnos” dijo, y para ello “tenemos que formar nuestra opinión y expresarla. Tenemos que seleccionar los canales y medios respetuosos y crear estrategias con objetivos claros, creando alianzas».

Anabel Rodríguez durante su exposición en el Encuentro de Carboneras

María Teresa García Hernández, de la Asociación de Mujeres socias de Cooperativas Agroalimentarias de Almería, GEA, también intervino en el Encuentro explicando cómo se ha formado la asociación de mujeres cooperativistas y con ello, como las mujeres se están sumando a las directivas de las asociaciones. «En nuestra cooperativa, dijo, antes eran todo hombres y en la última ejecutiva hemos entrado tres mujeres en la directiva. Es importante en el mundo de la agricultura y de la cooperativa que las mujeres participemos en todos sus órganos. Las mujeres podemos”, subrayo.

Formación y relevo generacional 

La formación y el relevo generacional fueron temas recurrentes en los debates. Sobre el primero, la formación, Carmen Caparros Crespo, anfitriona del Encuentro en su calidad de presidenta de la Federación de Asociaciones del Poniente y Alpujarra por la igualdad, reivindicó el espacio asociativo de las mujeres como un espacio formativo porque “las mujeres hemos dicho que servimos a la sociedad, pero obedecer con los ojos y oídos cerrados no, porque tenemos muchas cosas que decir. Desde mi espacio asociativo hemos apostado por la formación de la mujer porque al poder hay que llegar preparadas. Las mujeres tenemos que tomar la palabra, tomar la palabra y los pasos”.

Carmen Caparrós Crespo muestra una de los trabajos fruto de los proyectos llevados a cabo durante la pandemia.

Sobre el relevo generacional Lucia Martín Martín, trabajadora social y presidenta de la Asociación de Mujeres Virgitanas de Berja, narró la experiencia de su organización, constituida con una amiga justo antes del inicio de la pandemia “porque en nuestra zona no había ninguna asociación de mujeres”. Lucia narró lo difícil que es para las asociaciones rurales contar con mujeres jóvenes, por el envejecimiento de la población y el éxodo de la gente joven a las ciudades. 

A esto se añade la diferencia que existe entre generaciones a la hora de comunicar. “Esto lleva a que la participación sea distinta. Las jóvenes se comunican más por redes sociales y no tanto de manera presencial, pero eso no quiere decir que no te interese, sino que tienes maneras diferentes de hacerlo”.  Por eso se deben buscar estrategias que terminen con la brecha digital y para ello formación, «pero no nos sirve hacer solo cursos de informática que te permitan abrir el ordenador y usarlo, no, hace falta una formación con enfoque de género que acabe con la brecha digital”.

Y sobre el relevo de las jóvenes Lucia lo dejó muy claro, “no necesitamos que las mayores nos hagan un traspaso y nosotras las relevemos. Necesitamos estar todas a una, mayores y jóvenes, para que se pueda continuar con el trabajo” «Si la gente no se implica, dijo, habrá que ver la forma para implicarlas, para que la gente que tiene ideales se una al movimiento asociativo y diga: aquí estoy y yo también voy a luchar por mis derechos de manera activa y política. Somos todas muy importantes, mayores y jóvenes. Todas tenemos algo que decir y tenemos que agruparnos para que esto vaya adelante”.

Retos y demandas de los colectivos de mujeres

En la sesión de la tarde Remedios Moraleda Santiago, presidenta de la Federación Comarcal de Asociaciones de Mujeres Montes Orientales, que representa a 12 asociaciones de esa comarca, narró la experiencia de su formación en nuevas tecnologías y en el adiestramiento de las distintas herramientas para desarrollar la comunicación entre las socias de su Federación y también hacia el exterior, hacia la sociedad y los medios de comunicación. 

Junto a Remedios intervino también Paquí Fuillerat, vicepresidenta del Consejo provincial de igualdad de la Diputación de Granada, quien centró su intervención en los retos que se presentan a la hora de unificar acciones dentro de las provincias, para mejorar la comunicación y la incidencia de las organizaciones. Fuillerat denunció las dificultades que tiene cualquier organización que quiera expandir su mensaje. “En el caso de las mujeres rurales más, dijo, dado el aislamiento y la falta de recursos, hechos que hacen mella en ellas y en sus proyectos de vida”

En cuanto a las demandas a las instituciones Fuillerat, si bien reconoció que ya hay oferta, destacó la necesidad de más cursos de formación en nuevas tecnología y recursos físicos tan imprescindibles como son los ordenadores. También demandó que los gabinetes de comunicación de diputaciones y ayuntamientos, presten sus servicios a la difusión de los objetivos y actividades de las organizaciones que integran los espacios de participación ciudadana. 

Durante la sesión celebrada en Carboneras también se debatió sobre el uso o poco uso del lenguaje inclusivo. En este sentido se llegó a la conclusión de que, por más esfuerzos que hagan las organizaciones en un uso adecuado del lenguaje, se enfrentan a hechos como la proposición no de ley presentada por VOX en el Parlamento andaluz, aprobada en julio de 2020,  para acabar con el lenguaje inclusivo “lo que ha derivado en hechos como, que la Consejería de Educación enviará nuevas instrucciones a los centros educativos, donde recomendaba que se dejara de utilizar lo que ellos consideran el innecesario desdoblamiento por género” denunció Fuillerat.

Al final del Encuentro de Carboneras se hizo un reconocimiento a la labor de la agricultora Mari Carmen Ramón Román, de la Confederación de Mujeres del Mundo Rural-CERES y COAG Almería.

Las mujeres rurales en Andalucía

Andalucía, primera comunidad autónoma por población y segunda por extensión del Estado, cuenta con una población de 8 millones y medio de personas, de las cuales el 54,9 % son mujeres y algo más de 2 millones son mujeres rurales.

Según datos del informe elaborado por la Junta de Andalucía antes mencionado, resulta innegable la contribución decisiva de las mujeres rurales en la promoción del desarrollo agrícola y rural en Andalucía, por lo que es clave el empoderamiento de las mujeres y las niñas rurales para la construcción de un futuro próspero y equitativo es clave.

En este medio rural masculinizado y envejecido, son las mujeres quienes con su presencia en los municipios rurales fijan la población. Sin embargo, las condiciones de vida de los 2,2 millones de mujeres rurales de Andalucía, se caracteriza por la falta de oportunidades laborales y la precariedad de los empleos existentes, la falta de infraestructuras y servicios a la población, la falta de acceso a las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) y la escasa afiliación a la Seguridad Social de las mujeres trabajadoras. Estas características, dice el informe, empeoran su calidad de vida y dificultan la mejora de su posición social, reforzando la desigualdad de género en el medio rural.

Con la agricultura como principal actividad económica, en Andalucía se registra una elevada tasa de desempleo, mayoritario en mujeres y jóvenes, y un predominio de la o el trabajador por cuenta ajena. A ese mayor desempleo se suma la discriminación salarial por género. Mientras en la Unión Europea la media del trabajo por cuenta ajena es de un 28,4% y en España de un 34,5%, en Andalucía representa el 64%, de los que solo el 10% cuenta con contratos fijos. 

El informe de la Junta de Andalucía, en el capítulo de ‘Recomendaciones’ manifiesta que: 

  • Resulta absolutamente necesario empoderar y promover el asociacionismo a través de las TIC, redes sociales, blogs, cultura virtual, etc., con el objetivo de reducir la brecha de género en el uso y a través de las TIC.
  • Es básico contar con las experiencias de mujeres rurales que han conseguido sus objetivos y han triunfado en el medio rural, como fuente inspiradora. Poner en común vivencias y conocimientos con el propósito de acercar, con ejemplos reales, la capacidad de las mujeres para emprender en un entorno rural.
  • Analizar las funciones que desarrolla la mujer en el mundo rural, exponiendo las distintas situaciones socio-profesionales que ésta desarrolla y fomentar las redes de mujeres que permitan el intercambio de conocimiento y propicien el trabajo colaborativo entre entidades y asociaciones en el desarrollo de su territorio.
  • Se reconoce la necesidad de recogida de información y comienzo de la elaboración de estadísticas, a escala municipal, de la situación de las personas (¿querrán decir mujeres y no se atreven?) que sufren violencia de género en la comunidad autónoma de Andalucía.

Acerca de LolaFPalenzuela

Obrera de la palabra, que ama las causas justas aunque sean difíciles y a veces perdidas, y que sabe que el arma más poderosa de transformación social es la palabra pensada, escrita, hablada, compartida. Creo en el periodismo comprometido y riguroso y abomino de la manipulación en todas sus formas y contextos.

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