Avenate, una editorial en la que poder mirarse

Aurora Báez Boza y Carmela Borrego Castellano crean en febrero de 2020 la editorial Avenate, un proyecto autogestionado, con el objetivo de que te puedas leer(te) de muchas y distintas maneras.

*avenate: De vena. Arranque de locura. Así es como surge esta editorial, entre cervecitas, amigas, una plaza y una reivindicación clara: “¿Dónde están las canis? ¡hay que escribir sobre las canis! ¿por qué no hacemos un fanzine sobre canis? ¡vamos hacer una editorial!” Y la editorial se hizo. Vaya que sí se hizo y ahí está. Editoral Avenate, regentada por Carmela Borrego Catellano y Aurora Báez Boza. “Porque yo soy cani. Yo he sido una niña cani y me he olvidado de mí misma”, irrumpe Carmela.

A Carmela y Aurora les costó reconocerse como canis. “A veces incluso nos hemos repudiado a nosotras mismas, porque además, si te vas fuera de Andalucía, muchas andaluzas somos leídas como canis aunque no lo seas. Por ejemplo, la palabra “killo” y como dice Ana Burgos, killo es una palabra que en Barcelona significa cani. Esto es ofensivo, porque yo killo no se lo digo a cualquiera, se lo digo a la gente que quiero o tengo una confianza. Como lo andaluz, lo de barrio y lo cani se ha relacionado en los espacios migrantes”.

“Es difícil presentarse y esto es algo que también que se ha hablado mucho desde los feminismos andaluces, que nos presentamos con todo lo que hacemos, hacer, hacer, y hacer, todo el rato, pero no con lo que somos”. 

Carmela.

Pero no solo eso. Lo que más les cuesta todavía hoy es reconocerse a sí mismas. ¿Te has preguntado alguna vez tú quién eres? Pues esto que parece tan fácil, en realidad no lo es. “Es difícil presentarse y esto es algo que también se ha hablado mucho desde los feminismos andaluces, que nos presentamos con todo lo que hacemos. Hacer, hacer, y hacer, todo el rato, pero no con lo que somos. No sabemos quiénes somos”, dice Carmela mientras se ríe y Aurora añade, “la verdad es que es difícil autodefinirse y más con el síndrome de la impostora que tenemos todas”.

Quizás, la definición de quiénes somos viene marcada por las circunstancias, los momentos y está en continúo cambio, pero como el feminismo andaluz, la editorial Avenate «surge en un momento en el que queremos sentir la representación de nuestros orígenes. Querer reivindicar otros referentes que también tienen algo muy valioso que contar y merecen estar escritos y que se divulguen. Que lo que dice mi prima y mi colega hablando puede ser un texto, algo bello y que genere reflexión entre todas”, aporta Aurora, que también creó el colectivo Herederas de Salem con Cynthia Veneno.

«Querer reivindicar otros referentes que también tienen algo muy valioso que contar»./ Foto: Avenate.

Avenate y el feminismo andaluz

Desde Avenate, las palabras también atraviesan la editorial. No es casualidad que se haya elegido este nombre. Tanto Aurora como Carmela son dos andaluzas migradas. Primero a Barcelona, ahora a Murcia. El no poder hablar con su acento y dialecto es algo que les ha marcado y, por ello, ahora buscan “rescatar palabras que no puedes decir fuera porque no te van a entender, porque pueden ser leídas como “tías que no saben o nada” o canis”. 

El significado y trasfondo de la palabra avenate tiene una simbología más allá del legítimo derecho a la locura, de las venas que son las entrañas, las raíces y que estas editoras definen como el avenate, “a mí siempre me recuerda a mi madre diciéndome “me va a dar un’avenate y no me vais a ver más” y es como ese impulso que tienen las mujeres. Mujeres que “no están politizadas”, ¿cuánta resistencia hay en ese imaginario de salir corriendo y no poder? Por muchas cosas, muchas circunstancias sociales, culturales y colectivas. Y eso, para mí me parece como la posibilidad de coger un camino que te puede salvar a veces”. 

«El feminismo andaluz me permite analizarme a mí misma, mi identidad para poder poner en tensión esa cuestión de privilegios y opresión, porque Andalucía es una periferia, pero también es un sur en un norte, un norte dentro de un sur. No se sabe lo qué es, pero lo bonito es que está todo el rato repensándose».

Carmela.

Aunque tiene mucho que ver y siempre va a estar atravesada, este editorial no tiene un enfoque tajante de feminismo andaluz. “Está relacionada en el sentido de que vamos a intentar hacer una genealogía de kilómetro cero. Nosotras somos andaluzas y eso nos vertebra, pero todo no tiene que ser bajo el título de feminismo andaluz, aunque la esencia sí lo sea”, aclara Aurora. 

Y hablando de feminismo andaluz, Carmela añade que “el feminismo andaluz es algo que ya existe en otros territorios, lo que pasa que aquí era necesario nombrarlo como andaluzas, pero el feminismo andaluz bebe del feminismo chicano, del feminismo negro, y no es que sea lo mismo, es que ellas ya eran decoloniales. Nosotras siquiera podemos nombrarnos como decoloniales”.

A todo esto, continúa sentipensando que “es importante no quedarnos en una identidad estanca. Lo que a mí me interesa del feminismo andaluz es tener otro imaginario como visión para poder entender otros pensamientos que no son hegemónicos. La historia contada desde otro lugar. El feminismo andaluz me permite analizarme a mí misma, mi identidad para poder poner en tensión esa cuestión de privilegios y opresión, porque Andalucía es una periferia, pero también es un sur en un norte, un norte dentro de un sur. No se sabe lo qué es, pero lo bonito es que está todo el rato repensándose. Es un espacio de construcción”.

Por eso, Aurora aclara que “sí hay feminismo andaluz en cuanto a que sí queremos rescatar esa genealogía de gente que está haciendo cosas de mujeres y cosas que están haciendo en Andalucía. Queremos trabajar proyectos que siempre por algo se han quedado en la periferia, porque esa periferia son muchos centros también”.

Cuando te da l’avenate

Lo primero, es saber que Avenate es una editorial y un proyecto autogestionado , trabajado desde lo colectivo. Desde el fanzine de Salmorejho Majhao, hasta una colección de poesía de Aurora y la ilustradora, muralista y activista Cynthia Veneno. Pero en este año de coronavirus, la pandemia ha sido de desahogantes y revolucionarios collages. “Sacamos un fanzine sobre la pandemia, donde lanzamos una convocatoria y recibimos muchas propuestas, sobre todo, de collages que es algo que nos gusta mucho y que consideramos muy feminista, que te exprime por dentro y por fuera”.

«Nuestra ley en la editorial es que lo que no sabemos solucionar con dinero, lo solucionamos con collages«./ Foto: Avenate.

Un rato para…Fanzine colectivo sobre la Pandemia, está cocinado con textos, pero, sobre todo, con muchos collages que dicen lo que a veces con palabras cuesta. “Nuestra ley en la editorial es que lo que no sabemos solucionar con dinero, lo solucionamos con collages. Leer un collage es como leerte, o mejor, 500 páginas de un libro, porque estás pasando por tu cuerpo y además estás creando tu relato”, dice Carmela.

“¿Qué mujer es la mujer que te han dicho que es una mujer? Nadie porque somos recortes de cosas que nos hemos pegado a sí misma. Por ejemplo, la mujer trans es una mujer como tú con tu collage, y ole su collage”.

Aurora.

Con creatividad y disposición se va a todos lados, y con unas tijeras y una revista vieja te puedes montar una obra de arte propia, pero lo mejor es que el collage “te permite dialogar y crear palabras que no sabías que estaban en ti. Hay que reivindicar también esa austeridad de collage que al final está muy relacionado con la feminización de la pobreza y que el collage sea un arte hecho por mujeres».

La teoría de Aurora es «que el sujeto mujer al final es un sujeto collage: toda mujer es un collage. ¿Qué mujer es la mujer que te han dicho que es una mujer? Nadie porque somos recortes de cosas que nos hemos pegado a nosotras mismas. Por ejemplo, la mujer trans es una mujer como tú con tu collage, y ole su collage».

Aquí no acaba la cosa, porque entre el colectivo Biznegra y Avenate trabajan en el AfroZine Mata Ga Milka, mujeres al poder, que recoge los perfiles de distintas reinas africanas y mujeres que crearon resistencias al proceso de esclavitud del colonialismo blanco. Además, cuenta con ilustraciones de distintas artistas afrodescendientes. A este proyecto hay que sumarle también la Agenda Comadre 2021, creada junto a La Medusa Colectiva y Gráfica Perversa, además de la portada de Cynthia Veneno, y que ya puedes adquirir antes de que te la quiten de las manos.

Portada de la Agenda Comadre 2021, con portada de Cynthia Veneno.

Donde mirarse

En definitiva, Avenate tiene la puerta abierta de par en par para trabajar desde la línea de los cuidados, el disfrute y la apetencia, sin la autoexplotación. “La editorial es algo muy chiquito que trabajamos en nuestros “ratos libres”. Si alguien quiere mandarnos su movida, que nos la mande, que nosotras tenemos ganas de hacerlo con cariño y con amor, y sobre todo en un diálogo y con aprendizaje mutuo. Cualquier proyecto que nazca desde una posición feminista y antipatriarcal, y antirracista”, aclaran.

Cuando a Aurora y a Carmela se le pregunta por si se sienten representadas con las editoriales y con lo que leen, las dos dicen a la vez: Vozdevieja. Después de reír, la cosa se pone seria y Carmela confiesa que “la idea de la editorial viene porque no conozco muchas editoriales en Andalucía llevadas por bolleras y que se centre en lo que te atraviesa y te construye. Leer a tus amigas y afines a ti te hace tener referencias donde poder mirarte. Hay espejos en los que no me he mirado de chica, como en las canis. No es que las canis no lean, o no lean poesía, si no la leen es porque a lo mejor no hay una poesía en la que puedan mirarse”.

Deselitizar la cultura

En este sentido, reconocen que “hay que ocupar los espacios y las librerías”, pero que ellas son una editorial chiquita que vive de presentaciones y ferias, “algo que ahora ha desaparecido con la pandemia” y que proyectos así, no serían nada sin las comadres. “Mi amiga María Ramos compró un montón de fanzines para venderlos entre sus colegas, para que yo no perdiera dinero y gracias a la gente que apoya el proyecto desde abajo nosotras estamos sostenías. No tenemos ni un duro, pero no perdemos dinero”, requetesubraya Carmela. 

“Conceptualizando élites, no todas las publicaciones están hechas para hombres con corbata, pero en todas las esferas, por ejemplo, en las esferas de las disidencias están hechas por una élite, en las esferas del anarquismo, de la política, sí está influenciado por una élite”. Lo que ellas quieren es que las hojas que se mueven se entiendan, caigan en las manos que caigan, escapando de las élites. Una lectura accesible y que aporte, que tú te mires y te veas.

Acerca de Lucía Muñoz Lucena

Impulsiva, quejica, cabezona. Mu de mi casa. Me gustan las lentejas, y si no las dejas. Feminista y periodista que va por ahí con una cámara hablando de lo que la Ley Mordaza no quiere que contemos.

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