Andalucía dice no a la especulación y reivindica la vivienda como un derecho
Andalucía dice no a la especulación y reivindica la vivienda como un derecho

LolaFPalenzuela

4 octubre 2026

Este fin de semana, manifestaciones multitudinarias han recorrido las calles de Andalucía para exigir una vivienda digna, gritar «¡basta ya!» a la especulación que sufre la ciudadanía y denunciar la inacción de la clase política ante lo que marca el artículo 47 de nuestra Constitución.«Todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada. Los poderes públicos promoverán las condiciones necesarias y establecerán las normas pertinentes para hacer efectivo este derecho, regulando la utilización del suelo de acuerdo con el interés general para impedir la especulación. La comunidad participará en las plusvalías que genere la acción urbanística de los entes públicos.»

De todo esto hablamos con el portavoz del Sindicato de la Vivienda de Granada, Jon Zuir, que manifiesta que la solución no pasa por hacer más vivienda sino dar uso a las que ya existen “expropiar toda vivienda que sea utilizada para la especulación y hacer que pase a ser parte de un parque público expropiado y al servicio de la clase trabajadora. No necesitamos construir más vivienda y eso se lo decimos al Gobierno Andaluz, pero también al Gobierno Estatal y a todos los ayuntamientos”. 

Sobre lo que se espera por parte de los sindicatos y organizaciones que esta semana están saliendo a la calle y acampando en las plazas, Zuir nos manifiesta que esperan que el conflicto escale todavía más “no solo a la vivienda, que al final es solo una muestra de la precariedad que se está viendo desde la clase trabajadora en todos sus aspectos, sino ampliarlo a sindicatos laborales combativos, a organizaciones por la educación pública, a organizaciones por la sanidad pública y si todo avanza conforme a lo que esperamos, dirigirlo todo a una huelga general”.

‘Organiza tu rabia. Contra el negocio dela vivienda’ lema de la manifestación convocada en Granada el pasado sábado. Foto: LolaFpalenzuela.

Multitud de personas de todas las edades y condición se ha sumado a esta manifestación de Granada, una convocatoria que ha arrancado de Plaza Nueva con el lema ‘Organiza tu rabia’ ¿Cual dirías que es el motivo de este masivo seguimiento?

Creo que el motivo es muy difícil de concretar en algo pequeño o algo de los últimos días como desde algunos medios se quiere ver. Esto es una crisis que llevamos arrastrando décadas y décadas que simplemente esta semana ha pegado el último fogonazo que comenzó con el desahucio de Mari Carmen y cuya gota que ha colmado el vaso ha sido la derogación de los dos decretos reales, que ya de por sí todos los movimientos de vivienda los sindicatos criticábamos y señalábamos como insuficientes, pero que ni siquiera eso nos han dado. Nos han prometido migajas y no han sido capaces ni de darnos eso.

La única respuesta que vemos y que entendemos es la movilización masiva, la organización en sindicatos de vivienda y organizaciones de vivienda y la lucha continuada tanto hoy como los meses que vendrán.

Jon Zuir, portavoz del Sindicato de Vivienda de Granada durante la manifestación multitudinaria que recorrió las calles de Granada. Foto: LolaFpalenzuela

¿Qué datos tenéis sobre la vivienda en Andalucía y en Granada?

Uno de los grandísimos problemas que nos encontramos al hablar de vivienda y al hacer diagnósticos es que todos los datos son enormemente opacos porque hay un interés institucional muy grande en que todo esto no se sepa, en que sea difícil saber quiénes son los propietarios, en que sea difícil saber quién concentra vivienda, en que sea difícil saber cuál es el parque de vivienda. Los datos que manejamos, sabiendo que probablemente están maquillados, son terribles.

Subidas de precios, tanto de alquileres como de precio en general de vivienda, de prácticamente el 10, el 15% de su precio anualmente. Es decir, cada 7, cada 10 años tenemos viviendas y alquileres que se duplican. Eso es totalmente insostenible con unos salarios que llevan congelados casi 20 años. 

¿Cómo veis el panorama a partir de ahora tras la no aprobación de los decretos que el Gobierno llevó el pasado viernes a las Cortes Generales? 

El panorama que contemplamos es únicamente la escalada del conflicto. Es la única posibilidad para las próximas semanas, para los próximos meses. Todo este conflicto, toda esta movilización va a ser escalada por todos los sindicatos en organizaciones en asambleas, en actos políticos, en más movilizaciones como estas.

Y no solo eso, sino que pretendemos que el conflicto escale no solo a la vivienda, que al final es solo una muestra de la precariedad que se está viendo desde la clase trabajadora en todos sus aspectos, sino ampliarlo a sindicatos laborales combativos, a organizaciones por la educación pública, a organizaciones por la sanidad pública y si todo avanza conforme a lo que esperamos, dirigirlo todo a una huelga general.

Manifestación de Granada por el derecho a la vivienda. Foto: LolaFpalenzuela

¿Qué opinión os merecen las propuestas que hace el Gobierno andaluz y su presidente Juan Manuel Moreno Bonilla?

Hay pocos consensos dentro del movimiento por la vivienda, tan sólidos, tan compartidos y conocidos por todos como que no hace falta más vivienda. Sabemos perfectamente que hay vivienda de sobra, vivienda dedicada al uso en especulación, hay vivienda turística, hay vivienda vacía, no necesitamos construir más vivienda porque esa vivienda construida lo único que va a hacer es aumentar aún más lo que identificamos como el verdadero problema, que se está haciendo negocio con ella.

De esta forma, decimos, tanto al Gobierno andaluz, como al Gobierno central, como a todos los ayuntamientos, que no necesitamos más vivienda, exigimos la expropiación de toda vivienda que sea utilizada para la especulación o para hacer negocio con ella. Que pase a ser parte de un parque público de vivienda al servicio de la clase trabajadora, protegido de esa especulación y que no tenga unos requisitos totalmente imposibles para acceder a ello.

Todas las políticas que hemos visto de todos los gobiernos, tanto autonómicos como del Gobierno central, no afectan a lo que entendemos que es el problema de la vivienda, que se hace negocio con ella. 

Palacio de Congresos de Granada, fin del trayecto de la marcha convocada el pasado sábado a la que asistieron 15.000 personas, según sus organizadores. Foto: LolaFpalenzuela

Andalucía es una de las comunidades claramente castigada por la falta de vivienda. Sobre todo, Málaga, Sevilla o la misma Granada, provincia esta última en la que confluyen el turismo con un elevado número de estudiantes universitarios de fuera que tiene que resolver su problema habitacional. 

Creemos que en Granada se juntan, aparte de todo el resto de las problemáticas que afecta al Estado, esos dos pluses. Por un lado, una vivienda turística totalmente desbocada en la que nos encontramos barrios como el Zaidín, como el Realejo, en el que en algunas calles casi un 90% de las viviendas son turísticas, junto a una universidad que ha dado pie y ha alimentado un tipo de negocio basado en estafar estudiantes, en utilizar las viviendas como vivienda de temporada en fraude de ley que se puede permitir subir el alquiler cada año y por si fuera poco timar sistemáticamente a los estudiantes con tema fianzas, con contratos en fraude, con cláusulas abusivas. Ambos problemas hacen aún más grande este problema en toda Andalucía, especialmente en Granada. 

La manifestación celebrada en Granada terminó con una acampada frente al Palacio de Congresos que para el Sindicato de Vivienda de Granada se plantea de manera indefinida hasta que se cumplan unos mínimos en su respuesta. Foto: Eva Lens Sánchez

La expulsión de Mari Carmen de su casa en Madrid parece como si fuera el primer desahucio que se da en nuestro país, pero desde los sindicatos de inquilinas o desde stop desahucios, se viene batallando desde hace décadas.  

Por supuesto. Desde los medios se ha dado la impresión, simplemente porque esto ha sido muchísimo más mediático que muchos otros, que esto es algo que se sale de la norma. Sabemos perfectamente que no es cierto. Los barrios obreros están llenos de Mari Carmenes y es algo que se ve en Madrid, en todo el Estado o aquí en Granada en el que tenemos decenas de casos al año. Y en Andalucía son centenares de casos al año, tenemos cientos de Mari Carmenes. Aquí mismo estamos iniciando ya campaña de una mujer con dos hijos que el próximo 21 de octubre la van a echar de su casa. Tenemos el ya famoso caso de Paloma, la última vecina de Plaza Nueva, pero son solo algunos casos más dentro de una multitud de desahucios gigantesca y que reflejan una realidad totalmente estructural. La vivienda es un negocio, es un problema y se ha convertido en el problema puntero de toda la clase trabajadora.

Stop Deshaucios, organización histórica que lleva décadas exigiendo que se ponga freno a las prácticas inhumanas de los desahucios. Foto: LolaFpalenzuela.

¿Cómo veis a el futuro inmediato, después de lo que está pasando en las calles de Andalucía y de España?

El futuro inmediato que vemos, no el que veamos tanto en Granada, sino en todo el movimiento de la vivienda, es una escala del conflicto muy fuerte en los próximos días, en los próximos meses. Lo que ha estallado por un desahucio, por el tema de la vivienda, ahora mismo está sumando a muchísimos sindicatos combativos que se han unido a nosotros, a organizaciones que luchan por la sanidad y por la educación pública. Todo esto solo ha sido esa explosión que ha vuelto a poner el discurso público, todos los problemas a los que se enfrenta la clase trabajadora. El futuro cercano que vemos es una escalada del conflicto. En ese sentido y si todo va bien, la proyección de una de una huelga general. 

Se habla de jóvenes principalmente pero este problema atraviesa absolutamente a toda la sociedad.

A nosotros no nos gusta referirnos a toda la sociedad, sino a la clase trabajadora, porque no es un problema de todos, porque aquí hay gente que está sacando pasta. Tenemos rentistas, tenemos fondos buitres, tenemos a mucha gente que se está sacando un trozo muy grande de este pastel. Los que lo estamos sufriendo somos esa clase trabajadora conformada por pensionistas, conformada por jóvenes, conformada con trabajadores que ve como su salario se va por el desagüe en forma de alquileres, en forma de hipotecas.

Nosotros nos referimos a la clase trabajadora que abarca a toda esa gente que vive de su salario, que vive de ayudas, que vive de pensiones y que está viendo como su forma de vida está siendo totalmente aplastada y degradada. 

Y la singularidad del tema de la vivienda en España, aparte de los grandes tenedores, de los fondos buitres, también se habla del pequeño tenedor.

Creo que eso es otro melón que se ha abierto, que antes costaba, porque el discurso era fácil llevarlo con ese demonio que eran los fondos buitre, ese demonio que son los especuladores, los grandes tenedores. En España tenemos un problema gigantesco de pequeños rentistas que se han subido al carro.

Esos pequeños rentistas, esa antigua clase media que tenía un piso en alquiler y que ahora está viendo como su nivel de vida se reduce y sus salvavidas, está haciendo subir ese alquiler que está alquilando a trabajadores, que está subiendo a pensionistas y esa gente, por mucho que sean antigua clase media o antiguos trabajadores, están contribuyendo de forma muy significativa al problema de la vivienda y también hay que capar sus beneficios y hay que atacar su beneficio y hay que decirles que si bien entendemos el problema al que atravesamos todos, su forma de supervivencia no puede recaer en nuestro perjuicio, no puede recaer en nuestra miseria.

Jóvenes, mayores, familias, participaron en la manifestación de Granada exigiendo un cambio urgente en la política de la vivienda de este país.Foto: LolaFpalenzuela

Una vez se cayeron este viernes los decretos que llevó el Gobierno al Congreso de los Diputados, ahora se está hablando de la convocatoria de elecciones generales. ¿Cómo lo veis? 

Creo que aquí se ve un punto muy interesante en lo que ha sido el cambio de discurso público. Hace 3 días nos estábamos encontrando con un discurso público terrorífico, de un auge de la extrema derecha tremendo, de una cantidad de fascistas y de extrema derecha utilizando todo lo de Ceuta para promover discursos racistas. Ahora nos hemos encontrado con que en apenas una semana todo ese discurso ha cambiado.

Ahora las calles hablan de especulación, hablan de huelga general, hablan de clase trabajadora y eso nos pone en la situación de que el PSOE y el gobierno central que se vendieran a sí mismos, llevan muchísimos años vendiéndose como la alternativa frente a la extrema derecha, ahora se dan cuenta de que la alternativa existe y que la alternativa es esto (señalando a la manifestación que en ese momento discurre por las calles de Granada) y que es la clase trabajadora organizada que va a derribar a este gobierno, que esto van a ser algo que va a ser muy importante destacar estos próximos días.

El gobierno convocará elecciones, el gobierno muy probablemente caerá y a este gobierno no se lo ha cargado la derecha, se lo ha cargado la vivienda, se lo han cargado sus políticas y se lo ha cargado la clase trabajadora organizada que vemos hoy aquí. 

¿Qué mensaje le mandáis a los diputados y diputadas del Congreso de los Diputados?

Creo que el mensaje que hay que mandar a diputados y en general a toda esta política profesional, es que hay una cantidad enorme de gente que se ha dado cuenta de que la vía de solución a sus problemas no está en el Congreso, no está en votarles, no está en lo que pueda venir de sus políticas públicas, sino que todas las mejoras que hemos visto en los últimos meses y que estamos viendo ahora, ya sea paralización de desahucios, ya sea poner discurso nuevo en la mesa, ya sea pedir nuevas leyes, ha venido de sindicatos mayoritarios que se están haciendo cada vez más grandes, ha venido sindicatos laborales y ha venido de la lucha en la calle y de la clase trabajadora organizada.

Yo les diría que tengan miedo y que vean que su momento se está acabando porque toda esta gente ha contemplado que hay una alternativa que no pasa por el Congreso.

Mensajes de las y los granadinos plasmados en las pancartas que se pudieron ver en la manifestación. Foto: LolaFpalenzuela

De los eslóganes que se están gritando en esta manifestación ¿Cuáles son los que más os representan?

Creo que los que más representan al sindicato de vivienda son todos aquellos que se han construido en base a esa idea de que para solucionar el problema de la vivienda hay que atacar al negocio. Es decir, todos los eslóganes que tienen que ver con expropiación, con parque público de vivienda, con prohibir la compra con uso especulativo y por qué no decirlo también, todos aquellos que critican a los rentistas y a cómo se están aprovechando de una necesidad vital y de un derecho vital, todos esos nos representan porque todos ellos coinciden con lo que es nuestro discurso. 

¿Desde cuándo existe el Sindicato de la Vivienda de Granada?

El sindicato de vivienda de Granada arranca ahora su tercer curso, pero no es nuevo. El sindicato de vivienda de Granada comenzó después de un proceso de debate entre dos organizaciones que existían previamente, el Sindicato de inquilinas y la Oficina de ocupación.

Después de casi un año de debate interno decidimos que había que escoger este formato de intervención en la vivienda porque era capaz de abarcar todo. Esa diferencia respecto a sindicatos de inquilinas cuyo sujeto político que llamamos son los inquilinos. Nosotras queremos dar salida a la gente que tiene problemas con su hipoteca, que tiene problemas para acceder a cualquier tipo de vivienda y también a todos esos ocupas que ven esa entrada a casas vacías y esa entrada a casas en uso especulativo, como única forma de luchar por una vivienda digna y de no vivir en la calle. 

A todas esas luchas queremos dar voz desde este formato de lucha por la vivienda que son los sindicatos de vivienda que no sindicatos de inquilinato. 

Manifestaciones de Granada del sábado 5 de octubre. Foto: LolaFpalenzuela

Andalucía y el mercado de la vivienda

Andalucía refleja dos realidades distintas cuando hablamos de vivienda, por un lado, estarían Málaga, Sevilla, la costa de Cádiz y Granada capital, donde se concentran la mayor tensión de precios en venta y alquiler, el gran incremento de las habitaciones, la presión universitaria y la regulación de la vivienda turística. Del otro lado tenemos a Almería, Córdoba, Huelva interior, que no así su costa, y Jaén, donde se ofrecen precios más accesibles según los salarios y la demanda existente en estas provincias. 

En lo que al alquiler de habitaciones se refiere, solución habitacional a la que se está optando ante la subida de los precios del alquiler por parte no solo del colectivo universitario, sino también para la juventud trabajadora o trabajadores desplazados. Así, Málaga encabeza la lista con precios que pueden ir de los 450 euros al mes, seguido de Sevilla, con unos 400 euros y Granada con unos 330 euros. 

Ante esta situación las críticas a las políticas de la vivienda de la Junta de Andalucía se centran en el exceso de confianza en la iniciativa privada y el libre mercado de la vivienda, o la regulación y control que se hace de las viviendas de uso turístico que conlleva a que los centros de nuestras ciudades y zonas costeras se vean en un evidente proceso de despoblación y encarecimiento del alquiler. 

Otro punto crítico que se le plantea a la Junta de Andalucía es el de no declarar zonas de mercado tensionado a capitales o municipios de Málaga, Sevilla, Granada o el litoral de Cádiz, o las medidas fiscales y beneficios a rentas altas a través del impuesto de transmisiones patrimoniales, así como el tema de la gestión de las ayudas y los retrasos en el bono de alquiler joven también ha sido denunciado al quedarse miles de jóvenes sin estas ayudas.

Vivienda y mujeres, la eterna brecha de género

La brecha de género en Andalucía es transversal al empleo y a la vivienda. Según datos de la EPA/INE, la tasa de paro femenino es de casi cinco puntos superior a la de los hombres (18,5% – 13,8%), brecha autonómica más acusada que la media nacional, y una la tasa de empleo femenino once puntos menor que la masculina (42% – 53%) datos que nos sitúan también por debajo de la media nacional,47,5%.

Esta brecha se traslada directamente al mercado habitacional. En nuestra tierra las mujeres presentan menores tasas de propiedad individual (44% -56%) y en el alquiler sufren un sobreesfuerzo económico diez puntos mayores que el de los hombres (46,5% – 36%), un nivel superior a la media estatal que se sitúa en torno al 40%. A esto se suma la gran vulnerabilidad de las familias monoparentales encabezadas por una mujer, que representan más del 80% de estos hogares tanto en Andalucía como en el conjunto del Estado, según datos del Instituto Andaluz de la Mujer.  

LolaFPalenzuela

LolaFPalenzuela

Obrera de la palabra, que ama las causas justas aunque sean difíciles y a veces perdidas, y que sabe que el arma más poderosa de transformación social es la palabra pensada, escrita, hablada, compartida. Creo en el periodismo comprometido y riguroso y abomino de la manipulación en todas sus formas y contextos.

Entradas relacionada

Carmela Pérez González: «Mi libertad me la he ganado yo día a día»

Carmela Pérez González: «Mi libertad me la he ganado yo día a día»

En Fuente Vaqueros, un pequeño municipio de la Vega de Granada, nos recibe en su cocina Carmela Pérz González, una “niña de la guerra” nacida nueve años después del fusilamiento de Federico García Lorca. Con ella echamos la mañana hablando de su infancia, de la guerra civil y la tremenda posguerra, de su amado padre y su amado Federico y de su constante lucha por vivir y ser y sentirse libre.

0 comentarios

Enviar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *