Que empiece la parranda
Que empiece la parranda

Rocío Santos Gil

18 mayo 2026

La Poderío nació el 14 de abril de 2017. Casi sin darnos cuenta, un grupo de comunicadoras (que no de amigas, eso vino después)  se organizó para promover un espacio de feminismo andaluz a través del periodismo, convirtiéndose en uno de nuestros mayores refugios, personales y colectivos. También profesionales.  Y nos ilusionamos, aprendimos, discutimos (porque nos importa mucho, como dice nuestra Lola), nos caímos, nos volvimos a levantar de la mano y hoy, volvemos a dar visibilidad a un movimiento que palpita por la autogestión desde el corazón de Andalucía.

También ha habido regresos al nido para retomar el vuelo y, tristemente, expulsiones. Casi la mitad de las comadres se han visto obligadas a  cambiar de casa, habitadas por la rabia y el desasosiegoque genera la expulsión ya nada silenciosa de nuestros barrios. No estamos al margen de la crisis habitacional. Echarnos de casa es dinamitar nuestras redes afectivas, vecinales, militantes. El territorio también puede ser un espacio seguro pero para algunas de nosotras, ya no.

Durante este tiempo el medio ha estado latente. Nos dolía no cuidarlo como merece porque es complejo sostener cuando ni una misma se mantiene en pie es jodido no cumplir los plazos o ver cómo  se sigue escribiendodesde distintos lares, hablando de Andalucía sin contexto o, aún peor, desde estereotipos que distan mucho de la realidad que nos atraviesa. Pica y escuece querer hacer las cosas bien cuando el contexto material nos frena. Por eso nos revolvemos: porque volvemos a intentarlo.

Desde nuestra última parada en 2023, la redacción de La Poderío ha seguido viviendo, como cualquier vecina. Algunas como autónomas, haciendo piruetas en el aire para que el periodismo sea un medio de vida; otras jubilándose tras una vida como «obreras de la palabra». Varias siguen atrapadas en las listas de espera de la sanidad pública, reclamando pruebas que no llegan. Otras se han reciclado a base de madrugones, arañando tiempo a la crianza, o quedándose dormidas antes que sus criaturas mientras les leen un cuento.

Escribir desde Andalucía sobre lo que ocurre en nuestra tierra es un ejercicio de libertad, y más si es con las pupilas moradas (o fucsias, que para eso somos de La Poderío). Pupilas, que no gafas, porque esto no se pone a ratos ni se quita para descansar. Y eso es lo que hay. Sabemos que podemos hacerlo y, cuando no hemos podido solas, nos hemos dejado abrazar. Porque los cuidados también son eso: llorar de rabia por tener que buscarse la vida mil veces y parar para priorizar la salud, el techo y la red que nos sostiene.

En estos meses de barbecho, hemos dejado que nuestra tierra periodística respirara sin perder el compromiso. Hemos mantenido la colaboración mensual con El Salto Andalucía y publicado en Píkara Magazine artículos como “El cáncer no espera y nuestras vidas tampoco”, denunciando las grietas de nuestra sanidad y los ataques a la sede de la Asociación de Mujeres con Cáncer de Mama (Amama). 

Colaboramos con el Comisionado España en libertad. 50 años, formando parte de la organización en su jornada granadina, el homenaje Porque fuisteis, somos, porque somos, serán: homenaje a los movimientos de mujeres y celebración de las conquistas de igualdad, que se convirtió también en uno de nuestros monográficos más queridos. 

Además, nuestra compañera Lucía Muñoz Lucena recibió el premio García Caparrós por su compromiso con la memoria, y hemos seguido tejiendo redes en la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género y debatiendo con las futuras periodistas en las universidades públicas.

En marzo de 2025 nos invitaron también desde USTEA a la mesa

Laura Rueda imparte un taller sobre periodismo feminista gracias al IGIUMA en la Facultad de CC. Comunicación en febrero de 2026.
Foto: Ruth de Frutos

Somos conscientes de quiénes somos y de nuestras dificultades. Somos un medio autogestionado por un puñado de mujeres que aprenden juntas al calor de un puchero en Tolox o al fresquito de una alberca.. Ya sea en el Feminario de Benarrabá del octubre pasado (XIII Foro Feminista Rural Rocío Eslava Suárez) o en el reconomiento de alguna de nuestras primas, que nos pregunta cuándo vamos a volver, seguimos sembrando con una certeza: Andalucía necesita un periodismo con perspectiva de género desde Huelva hasta Almería.

Uno de nuestros debates eternos es el de tener o no tener primas que puedan apoyarnos económicamente. Si no publicamos, ¿no podemos pedir que nos apoyéis con una cuota? ¿Estamos paradas cuando no hay noticias, reportajes, entrevistas? Nuestros contenidos siempre se han dado en abierto y nunca nos hemos planteado la posibilidad de hacerlos exclusivos. Además, hay gestiones invisibilizadas que nosotras mismas infravaloramos de forma injusta. No tenerlas en cuenta como algo básico para seguir funcionando como espacio de comunicación genera que entre nosotras existan diferentes posturas al respecto de las cuotas de primas (las socias, vaya). Tener cuota o no tener cuota, esa es la cuestión. 

XIII Foro Feminista Rural ‘Rocío Eslava Suárez’ en octubre de 2025. Foto: Ayuntamiento de Benarrabá

Por eso, nos parece una buena práctica publicar este tipo de columnas como ejercicio de transparencia y que se pueda ubicar todo el curro más allá del hecho de escribir: gestionar las redes sociales, hacerle seguimiento, crear el diseño para las publicaciones, estar pendientes de la web (que falla más que una escopeta de caña), gestionar correos en tiempo y forma aunque a veces no lleguemos; coordinarnos con otros colectivos y personas, el trabajo de incidencia.

Todo esto entre mil cositas más, que son pequeñitas pero que al ser tantas hacen un muchito, que dicen por ahí.  Y eso es curro. Somos malas capitalistas. Por eso nueve años después apostamos por incuir formato lento y pausado: un boletín mensual, las redes listas para arder contra el odio y el compromiso de siempre. Despacito y con buena letra, como unas buenas lentejas. Que vuelvan las primas, que vuelva la verbena y empiece la parranda, si es que alguna vez se terminó.

Gracias por seguir leyendo.

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Rocío Santos Gil

Rocío Santos Gil

Arrabalera y de clase trabajadora. Rocanrol actitud.

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