Apoyamos la cultura en La Palma

Ilustración cedida por Sara Fratini

La Poderío le canta una nana a Karmala Cultura, la asociación organizadora del festival La Voz de la Mujer en la isla bonita.

Este es un abrazo sororo a la cultura en La Palma.  Y, en particular, a nuestras hermanas de Karmala Cultura, una asociación creada en 2005 para ampliar los vínculos entre Senegal y Canarias, entre distintas realidades bañadas por el Atlántico. “Porque los lazos siempre han existido”, me dijo una vez Tamara Avidad Jiménez (Málaga, 1986), la directora del Festival La Voz de la Mujer, a quien conocí en 2019 en Los Llanos de Aridane, uno de los pueblos más afectados por la erupción volcánica de La Palma.

En La Poderío no somos vulcanólogas, pero sí mucho de cuidados. Hemos hablamos por videoconferencia con la programadora del festival e ilustradora, Sara Fratini (Puerto Ordaz, Venezuela, 1985), quien vive en Santa Cruz de la Palma desde que decidió abandonar Madrid tras el confinamiento derivado de la Covid-19 y colabora desde hace años con Karmala Cultura en infinidad de actividades. “Estamos bien, no te preocupes, aunque cuando salimos nos encontramos con gente que lo ha perdido todo y es muy triste”, decía mientras uno de sus pendientes plateados tintineaba por el movimiento armónico de su cabeza.

Comadres

Hace tres años, La Poderío coordinó la mesa de periodismo feminista del festival, en la que contamos con la presencia de June Fernández, de Píkara Magazine; Nerea Novo, de Feminicidio.net; Nayra Marreno, del Colectivo Gamá LGBT y Vivas Comunicadoras; Ángeles Jurado, de Casa África, y también de comadres de La Poderío, como Lola Fernández Palenzuela, del Sindicato de Periodistas de Andalucía, y Laura Rueda. Esta última lleva días compartiendo en sus redes sociales formas para apoyar económicamente a las palmeras y se alegra de que La Poderío muestre su solidaridad con las compañeras de Karmala Cultura: “Siento que nos abrieron la puerta de su casa y que nos las seguirán abriendo», resume en una nota de audio antes de entrar a trabajar.

La mesa camilla en la que participaron June, Nerea, Nayra, Ángeles, Lola y Laura y tuvo lugar en una antigua fábrica de tabaco en la que, días más tarde, tocaron las cantautoras La Mare y María Ruiz y Kya Loum, con la que estuvimos todas enganchadas a los ritmos senegaleses durante varias semanas después del festival. 

Pero lo más importante sucede siempre entre bambalinas. Compartimos ratitos con la productora audiovisual Lagarta Comunicación o charlas con Asha Ismail y su sobrina, con quienes después seguimos en contacto tras el evento que entrelaza a artistas, cineastas, escritoras, periodistas, ilustradoras e infinidad de mujeres amantes de la cultura.

“Me prometí que sería la última mujer de mi familia en sufrir Mutilación Genital Femenina”, contaba Asha en su ponencia. Como contaba a un público que se mantuvo en un silencio sororo que duró toda la sesión, su lei motiv vital se materializó en Save a Girl Save a Generation, una organización no gubernamental que lucha por los derechos sexuales y reproductivos de niñas y adolescentes. Tras su intervención, un gran aplauso. Un aplauso ensordecedor.

Antes, una pandemia

El año pasado fue un delirio para todas, especialmente para las compañeras que se dedican a la cultura y más en la periferia. Hablar con Tamara Avivad sobre ello es como abrir un libro y leer enseñanza tras enseñanza. Ya sea tomando un cafelito en la casa de su familia en el pueblo malagueño de Alhaurín de la Torre, desde el cual se trasladó a La Palma por amor hace seis años, o por videoconferencias que cruzaban el océano durante la primera ola del coronavirus, su voz siempre resuena potente y sus ganas de apoyar la cultura local nunca desfallecen. 

No obstante, su compromiso es pragmático. La malagueña siempre ha sido consciente de que la pandemia traería consigo un desequilibrio considerable en el apoyo público-privado a las iniciativas culturales en todo el Estado español, que también afectó a Karmala Cultura.

Confirmando que la cultura era segura, la quinta edición de La Voz de la Mujer, que se desarrolló del 6 al 25 de octubre en 2020, fue una oda a las actividades al aire libre, si bien se contaron con alguna en recintos cerrados manteniendo la distancia de seguridad y las ventanas abiertas, lo que favorecía no solo la ventilación cruzada, sino disfrutar de las temperaturas tropicales de la Isla Bonita.

Todas a una

Como muchas, mis planes profesionales durante las diversas olas de la Covid-19 se derrumbaron por lo esencial, la familia (ya sea de sangre o elegida), y la charla presencial con la comadre y defensora de derechos humanos Helena Maleno tuvo que esperar. No nos importa.

Todas las veces que esta almeriense y yo hablamos por teléfono tenemos claro que antes o después nos encontraremos, ya sea en Málaga, en La Palma o en su querida Marruecos, donde creó la ONG Caminando Fronteras y donde defiende el derecho a la vida de las personas que huyen de sus países por una de las rutas más peligrosas del mundo, la del Mediterráneo.

«Cómo trabaja en la isla, desde la isla y sobre la isla. Con la puesta en valor de su espacio, de lo insular y de La Palma».

Lucía Asué Mbomio, periodista.

Maleno disfrutó de lo lindo en La Voz de la Mujer. No me cabía ninguna duda y, además de compartir su experiencia, como persona criminalizada por el simple hecho de defender los derechos humanos en Frontera Sur, conoció a la familia de Karmala Cultura. Con pocos recursos y mucho amor, el agitador cultural (no gestor), como le gusta autodenominarse, Keba Danso y otras muchas personas involucradas dedican cuerpo y alma para que Canarias no esté tan lejos en nuestros prejuicios y nos acerquemos a la realidad insular del siglo XXI.

La periodista Lucía Asué Mbomio es otra de las enamoradas del festival y lleva días llamando a Keba para ver cómo se encuentran. Al preguntar a la periodista por la importancia del festival, destaca dos características: su generosidad y otra muy particular, que tiene que ver con el arraigo. “Me gusta mucho no solo lo que trabaja, que es el ámbito de la cultura y por el que pretenden seguir haciendo con las, los, les peques que están desalojados de sus viviendas, sino también por cómo trabaja en la isla, desde la isla y sobre la isla. Con la puesta en valor de su espacio, de lo insular y de La Palma”, explica Mbomio.

Y ahora, un volcán

Llevamos semanas contactando con compañeras de distintas partes del Estado español para que participasen en esta edición de La Voz de la Mujer, que estaba programada para finales de octubre de 2021. Desde las Jornaleras en Lucha, hasta Pamela Palenciano, que estará haciendo lo que más le gusta hacer durante esas fechas, dar talleres en institutos para erradicar la violencia machista. 

Y, mientras hablábamos con las cofundadoras de La Poderío Antonia Ceballos Cuadrado y Auxi J. León sobre la incertidumbre que las lenguas de lava que se deslizan desde la erupción en Cabeza de Vaca hasta la costa por el valle de Aridane, recibí este correo electrónico:

Querida Ruth,

Como sabrás, un volcán ha entrado en erupción hace apenas un día en nuestra islita de La Palma, debido a este acontecimiento, el equipo de La Voz de la Mujer hemos decidido aplazar las fechas de celebración del festival. Se nos parte el corazón la tragedia que están sufriendo muchas familias al perder sus hogares y, por respeto, y precaución, creemos que es lo mejor aplazarlo. Según cómo evolucionen los acontecimientos, les informaremos próximamente de cuáles serán los nuevos días.

¡Hasta pronto!

Equipo de logística de La Voz de la Mujer.

Tras comunicárselo a las participantes, brotaron los mensajes de apoyo. El de Palenciano es especialmente conmovedor: “Espero que las Diosas, y el universo, y la pachamama conspiren para que nos podamos encontrar. Si se suspende –esta edición de La Voz de la Mujer–, que haya otro momento de encuentro”, afirma.

Antes la pandemia y ahora una erupción volcánica acompañada de seísmos nos impiden (temporalmente) abrazar a nuestras compañeras de Karmala Cultura, pero os pedimos que las apoyemos todas juntas. La emergencia derivada del estallido del volcán provocará, seguramente, que la cultura vuelva a estar en un segundo plano y, por ello, queremos provocar una explosión de autogestión. Apoyemos a Karmala Cultura. Apoyemos la cultura en La Palma. 

Primas, os pedimos que apoyéis la cultura en La Palma de dos formas: seguid en redes sociales a Karmala Cultura para estar atentas a los talleres que están preparando con niñas y adolescentes en la isla y, si podéis rascar un poquito en vuestros monederos, mandad algo de dinero para que se pueda realizar el evento en cuanto termine esta pesadilla.

Hasta que el volcán decida dormirse, nosotras apoyaremos la cultura de La Palma cantándola una nana para que se sienta acompañada y, cuando decida despertar, La Poderío estará a su lado para celebrarla y seguir con el aquelarre.

Acerca de Ruth de Frutos

Periodista e investigadora. Enredo sobre derechos humanos en La Poderío. I Premio de Periodismo Social "Alberto Almansa" en la categoría de periodismo ciudadano por el artículo "Málaga no se vende, se alquila al mejor postor" y finalista del IX Premio Internacional Colombine por "Alicia, Carmen y Pilar en la ciudad de las maravillas (para ellos)", escrito con mi comadre Laura Rueda.

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