Carmen Xía: “La mejor rapera de la historia es Lola Flores”

Con un “gazpachito bien fresquito” en el cuerpo empieza Carmen Xía (San Fernando, Cádiz. 1996) su entrevista con La Poderío. No lleva mucho encima de un escenario con su propia música, pero lo suficiente. En poco más de dos años ya ha escrito y lanzado sus propios temas: Orguyoça y La Juani.

Cuando el Femzine de Feminismo Andaluz (Labio Asesino Femzine. Jaén, 2019) llega a las manos de Carmen Xía, su cabeza se vuelve una olla, pero no de presión, sino de las de cocinar a fuego lento, removiendo. De las que huelen a rico desde lejos. Pero en este caso, suena. Suena que parece que te vas a salir del pellejo del orgullo de las tuyas, de las ancestras, de las de tu territorio y de tu tierra. Así, sale Orguyoça a la calle un 4 de diciembre, “no por causalidad, sino a conciencia claramente” y con la que más de una se siente identificada. 

Y es que Orguyoça recoge una de las cosas más importantes que desde el feminismo andaluz se viene reivindicando: la memoria de nuestras ancestras. “Cuando yo leo ese femzine y me sale Orguyoça, me sale porque en la primera que pienso es en mi abuela, porque mi abuela lleva toda su vida contando historias. Para mí es una peazo de referente. Por fin hay un movimiento cultural y revolucionario que tiene en cuenta a la historia viva que son las mujeres mayores”, explica. 

Pero además, ella misma está orguyoça de muchas cosas. “La Carmen está orguyoça del feminismo andaluz, de que por fin, aleluya, por dios, menos mal que nos hemos despertado y que las andaluzas no se tendrían que levantar, tendrían que relajarse, y que vivir, investigar, en fin, cada uno lo que quiera hacer. Estoy también orgullosa del andalucismo con sus cosas, pero esto es algo de todos los movimientos sociales. A nivel personal también estoy orgullosa de la gente que me cuida, de las cosas bonitas que nos da la vida. De mí, por tener valor de meterme en esta movida y querer sacar música”. 

Carmen Xía durante la grabación del videoclip La Juani./ Foto: Claudia Trujillo.

Feminismos andaluz

Carmen reconoce que en su cabeza había un runrún sobre el feminismo, que por mucho que leía o que iba a charlas siempre le faltaba algo, era un sentimiento al que “no sabía como darle forma” cuando de repente el feminismo andaluz llega a su vida y a la de todas. “Menos mal que el feminismo tira para adelante por esta vía, porque al final es lo que queremos. Es necesario ese feminismo andaluz para reivindicar a nuestras ancestras, pero también por primera vez nos reconocemos a nosotras como referentes”, concluye.

“Es necesario ese feminismo andaluz para reivindicar a nuestras ancestras, pero también por primera vez nos reconocemos a nosotras como referentes”.

El feminismo andaluz ha llegado para identificarnos, para reconocernos, dentro de los feminismos, para que la abuela de Carmen esté a gusto en este espacio, pero también las jornaleras, las migradas y todas las que son atravesadas de una forma u otra por Andalucía.

Cada vez que suena en la entrevista “feminismo andaluz”, Carmen dice: “menos mal”. Ante esto, reconoce que tenía “el corazón dividido: Por un lado, Andalucía y; por otro, los feminismos”. “Yo iba a charlas andalucistas cuando ya estaba en el SAT y yo he querido salir por patas, por muy andaluza que yo fuera, por mucha tierra y mucha libertad, pero había cosas que no me representaban y después iba a charlas de feminismos y me faltaba algo. Por eso digo que menos mal, que lo que a mí me representa, el feminismo y el andaluz, es una cosa y todo tiene un sentido”.

De la ola al tsunami del andalucismo

Que hoy se habla de andalucismo por todos lados es una realidad. Que desde este sur se ha empezado a reclamar el territorio y lo que conlleva con su cultura, sus costumbres, sus hablas y su identidad es algo que no se puede negar. Por eso, esta ola es bien recibida, pero para Carmen tenemos que estar aliquindoi “para que no exista una apropiación e instrumentalización del capitalismo de esta reivindicación”. “Cuidado porque luego llega Amancio Ortega y te hace una camiseta de “todos tenemos que ser feministas”, en inglés, ¡ojo! Este es un sentimiento y un reconocimiento de identidad, no para que haya más turismo por ejemplo, ni para campañas de diputación y de la Junta de Andalucía”, anota encorajá.

“Corremos el riesgo de envolver un discurso vacío y al final eso es lo que hace el capitalismo con todos los movimientos políticos y sociales. Cuidado con caer en la romantización”.

En este sentido, la Junta de Andalucía, gobernada por Partido Popular y Ciudadanos con el apoyo de Vox, sacó para el 28 de febrero, día que se votó la autonomía andaluza, una campaña con el himno de Blas Infante y que fue criticada por instrumentalizar con un signo propio de nuestra identidad y que nada tiene que ver con la ideología de estos tres partidos.

Pero, además de huir de la instrumentalización, Carmen advierte de forma constructiva: “Corremos el riesgo de envolver un discurso vacío y al final eso es lo que hace el capitalismo con todos los movimientos políticos y sociales. Cuidado con caer en la romantización”, critica.

“Lo bueno del feminismo andaluz es que nos gustan las copleras, las flamencas, las poderosas, pero no por eso dejamos a un lado el analizar las realidades desde un punto de vista más feminista, anticapitalista y antirracista”.

La imagen, los estereotipos son otra diana en la instrumentalización de Andalucía. De ahí, comparar todo el tiempo a esta tierra con el folclore. “Andalucía es más. Mira que yo soy folclórica y me gusta. Lo bueno del feminismo andaluz es que nos gustan las copleras, las flamencas, las poderosas, pero no por eso dejamos a un lado el analizar las realidades desde un punto de vista más feminista y anticapitalista y antirracista”. Y añade: “las folclóricas eran mujeres poderosísimas, pero las folclóricas también han sufrido lo suyo y el folclorista era un movimiento patriarcal hecho por hombres. Al final el cuerpo de las mujeres es el consumido, y existe ese tópico de que las mujeres andaluzas somos muy salvajes, muy arrolladoras y, al final, ese es otro estereotipo igual de dañino”.

Rapera coplera

Si hablamos de identidad musical, ella es “rapera coplera”. “Al principio yo era rapera folclórica, hasta que me di cuenta de que el folclorismo era un movimiento cultural muy machista y que las que hacían folclore, las folclóricas, pues eran todas copleras. Yo quería partir siempre del concepto de ellas. Por eso yo me considero rapera coplera. Ni hago rap, porque no soy del Bronx, ni hago copla, sino que es una mezcla”.

“La mejor rapera de la historia es Lola Flores con Cómo me las maravillaría yo«.

Cuando Carmen Xía canta y compone se ve a la legua que es ella, que lleva su sello. Además del rap y la copla, el flamenco también está presente en su estilo. Lo que pretende es que sean sus referentes artísticas y musicales. Entre ellas bebe de Gata Cattana, Rocío Jurado, La Paquera, Bernardas de Utrera. 

Pero si mencionamos el rap, Carmen lo tiene muy claro: “La mejor rapera de la historia es Lola Flores con Cómo me las maravillaría yo«. “¿Tú has escuchado la letracha y cómo canta? Lola Flores en esta canción se ríe de las batallas de gallos (se ríe)”. También menciona a la cordobesa Rakel Winchester. “Se pone a cantar por rumba y lo que hace para mí es rapear y eso es maravilloso. Por eso te digo que yo no creo que esté inventando nada, que yo lo que estoy haciendo es beber de otras y darle mi estilo propio.

La Juani

Ahora, Carmen Xía presenta su segunda canción y viodemusical, una «algarabía femenina y reivindicativa: “La Juani”. En este tema rapero noventero y de sampleo flamenco hace una crítica al patriarcado y al capitalismo. «El tema de la Juani surge de la necesidad de la queja y visibilizar a las mujeres que están hartitas de trabajar cobrando una mierda. También, para visibilizar la cara fea el turismo que tiene Andalucía, un turismo insostenible que se desarrolla y se expande, gracias al sufrimiento de las trabajadoras», explica la rapera coplera.

Este tema, al igual que Orguyoça, cuenta con la producción de Suzio Tarik. Aquí Carmen saca la verdad de una sociedad precarizada y en la que como ella dice: «la Juani es un personaje ficticio, pero es un personaje muy real, conocido y vivido en nuestro colectivo».

Acerca de Lucía Muñoz Lucena

Impulsiva, quejica, cabezona. Mu de mi casa. Me gustan las lentejas, y si no las dejas. Feminista y periodista que va por ahí con una cámara hablando de lo que la Ley Mordaza no quiere que contemos.

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