Ni un paso atrás

Las mujeres en Andalucía están cansadas de ser una moneda de cambio en política y no un sujeto político. El 15 de enero vuelven a las calles para oponerse a las políticas machistas, misóginas, racistas, clasistas y xenófobas que se negocian en Andalucía entre la derecha y la derecha más ultra: Partido Popular, Ciudadanos y Vox.

Ana Orantes. Granadina. Asesinada por su marido en 1997. Su feminicidio fue un antes y un después en la ley contra la violencia machista a nivel español. Ruth y José, seis y dos años, respectivamente, de Córdoba. Asesinados por su padre en 2011. El objetivo del asesino, que la madre de los dos menores y su expareja se retuerza del dolor y agonice toda su vida. Seguimos. Laura Luelmo, 24 años. Salía a correr a plena luz del día en El Campillo, Huelva, cuando fue secuestrada y asesinada por su vecino. Su muerte no ha sido contabilizada por el gobierno español como un caso de violencia machista, ya que su asesino no es ni su pareja o expareja. Sabrina. Fuengirola, 2012. Mujer trans asesinada por su pareja. Su caso tampoco será reconocido como violencia machista.

Por si todo esto fuera poco, hay más violencias que ni siquiera se han juzgado aún por ello. Como este caso: 1 de mayo de 2016. En Pozoblanco, Córdoba, una chica es drogada y sufre abusos sexuales cuando está totalmente inconsciente por cuatro hombres. ¿Quiénes? Alfonso Jesús Cabezuelo Entrena, Antonio Manuel Guerrero, José Ángel Prenda y Jesús Escudero. Los mismos que hoy son condenados por la Audiencia Nacional de Navarra a 9 años de cárcel por abuso a otra chica durante los San Fermines de 2016. Otro hecho, que también será recordado por la historia como el día que las feministas llenaron las calles en contra de la justicia heteropatriarcal por no considerar violación este caso.

Estos son solo algunas de las violencias más inhumanas e injustas. Y podríamos seguir, como la explotación laboral y los abusos sexuales a nuestras compañeras las temporeras de Marruecos que vienen a trabajar a Huelva. Un largo etcétera donde cada punto es un escalofrío y apretón en la boca del estómago. Porque el asesinato, el maltrato, ya sea físico, psicológico, institucional y racial es lo más extremo del machismo. Y a todo esto, y más, vienen a plantarle cara, y bien fuerte, los colectivos feministas en Andalucía: “Ni un paso atrás en igualdad”.

Contra el machismo, el racismo y la xenofobia, mucho feminismo. Es nuestra arma. Así, lo afirma Alicia de Navascués, integrante del colectivo feminista onubense Mujeres 24 horas, uno de los más de 70 que suscriben las movilizaciones andaluzas que se convocan con motivo del Debate de Investidura de la Presidencia de la Junta de Andalucía, al que consideran como “un vergonzoso pacto de gobierno en el que se están negociando nuestros derechos y nuestros derechos no se negocian”.


“Denunciar la justicia patriarcal que solo nos cree cuando somos asesinadas y reivindicar que seguimos siendo nosotras la que sostenemos la vida echándonos a nuestras espaldas el peso de los cuidados y las que realizamos trabajos más presurizados”

Colectivos de mujeres y feministas de Andalucía han convocado concentraciones ante el Parlamento de Andalucía, Sevilla, el 15 de enero a las 12 de la mañana. Además, en el resto de provincias también hay concentraciones simultáneas ese mismo día a las 19 horas. Sin embargo, desde que se ha anunciado el acuerdo de Ciudadanos, Partido Popular y Vox para conseguir la investidura de Juanma Moreno, el número 1 de los populares en nuestra tierra, la indignación ha crecido como la espuma. “Son hombres. Todos hombres negociando el futuro de Andalucía en Madrid. Lo único que han hecho es no plasmar que van a derogar la ley de igualdad y contra la violencia de género en el acuerdo, pero por vergüenza. Una ley se puede derogar de muchas formas de evitar ser castigados y eso es lo que han hecho. Han creado una consejería de maternidad y familia para hacer un blanqueo, pero también estamos a expensas de si nuestra ley seguirá recibiendo financiación o estará vacía”, apunta Alicia.

La Consejería de Familia, según lo previsible, estará integrada dentro de la de Igualdad y Servicios Sociales, por lo que los presupuestos para combatir el machismo, entre otras cosas, tendrán que repartirse con aspectos a los que Vox ha impuesto como habilitar un “sistema de atención a mujeres con embarazos no deseados que les proporcione información, asistencia y alternativas socioeconómicas”. Sin embargo, no citan el aborto ni la ley estatal, que garantiza su práctica libre durante las primeras 14 semanas de gestación para las mayores de 18 años. Esta consejería también ha sido el primer rifirrafe de Ciudadanos con Vox, ya que serán los de la formación naranja quienes la gestionen, pero los ultras de la derecha pedían que fuese exclusiva y no junto a otras competencias.


“En Andalucía y en toda España todavía hay heridas abiertas y genocidios sobre los que no se ha aplicado justicia y reparación. Las mujeres, tenemos memoria y sabemos lo que es luchar por nuestras libertades”

Si no constaba lo suficiente, con más ganas y fuerza, el objetivo de estas concentraciones es: “Denunciar la justicia patriarcal que sólo nos cree cuando somos asesinadas y reivindicar que seguimos siendo nosotras la que sostenemos la vida echándonos a nuestras espaldas el peso de los cuidados y las que realizamos trabajos más presurizados”, se puede leer en el manifiesto elaborado por la Coordinadora Feminista de Andalucía con otros colectivos de la Comunidad Autónoma.

A todo esto, Alicia lo ve muy claro. Tiene 57 años y aún recuerda como su madre, catedrática, en la época del franquismo tenía que pedirle permiso a su padre para firmar un contrato de trabajo o abrir una cuenta en el banco. “A los que nos quieren gobernar sólo les guía su ansia de poder y no tienen memoria. En Andalucía y en toda España todavía hay heridas abiertas y genocidios sobre los que no se ha aplicado justicia y reparaciónLas mujeres, tenemos memoria y sabemos lo que es luchar por nuestras libertades; que a día de hoy todavía sentimos miedo cuando salimos a la calle de noche y nos tenemos que enfrentar a esos temores. Por eso, no vamos a permitir que vengan a quitarnos lo conquistado”.

Cuando Alicia de Navascués piensa en todo esto, reflexiona en voz alta sobre la ley de la Memoria Histórica, que según el documento firmado por PP y la extrema derecha Vox quieren pasar a denominar como Concordia. Pero tampoco puede dejar de pensar en muchas de las leyes que en Andalucía se han aprobado con mucho esfuerzo y mucha reivindicación y que ha convertido pionera a nuestra comunidad, como por ejemplo la Ley de Violencia de Género.“Nuestra Ley es claramente insuficiente, pero es una de las primeras y que tenemos que seguir mejorando, no derogando. Ni la ley LGTBI, ni la Memoria Histórica. Una cuestión es que no se cumplan las leyes aprobadas, o que éstas sean insuficientes, y otra diferente es que nos las eliminen o inutilicen. Eso no lo vamos a permitir”.

Ni lo va a permitir Alicia, ni las miles de mujeres y feministas que hay en Andalucía. “Que quede claro: en Andalucía nos van a tener enfrente, no permitiremos ni un paso atrás en nuestros derechos y libertades, de todas las mujeres, vengan de donde vengan”, destaca el manifiesto de la Coordinadora y demás colectivos.

Concentraciones del 15 de enero en Andalucía./ Foto: Coordinadora Feminista de Andalucía.

Compañeras mesetarianas, sororidad

Alicia de Navascués reconoce que Andalucía siempre ha sido y es feminista. “Los movimientos y las reivindicaciones surgen en los momentos más difíciles, y lo estamos viendo ahora que cada dos por tres las mujeres estamos llenando las calles. Quizás, porque en la época reciente hemos estado viviendo con ciertos derechos alcanzados, nos hemos llegado a acomodar, pero las andaluzas somos las primeras que hemos estado siempre luchando en nuestra tierra, porque primero hemos tenido que sobrevivir”.

Por eso, el “andalusah levantaos” y, por eso, desde nuestra tierra se está pidiendo al resto de las compañeras mesetarianas, que apoyen y se solidaricen con nuestra lucha porque las políticas de Vox las vamos a tener que combatir desde el sur de España.

Sin embargo, parece que esto no está siendo así del todo. El centralismo se vuelve a quedar con nuestra lucha, con la voz cantante, pero no con la mejilla morada de los golpes y con los derechos reventados de las andaluzas. Los grandes focos mediáticos puestos sobre un manifiesto paralelo firmado por colectivos feministas de toda España en el que no se encuentran las andaluzas es una muestra más de que de Despeñaperros para arriba, no existimos. O al menos así, nos sentimos. Nos habéis hecho sentir. Estamos en tiempos de sumar, de apoyarnos, y no de dividirnos.

Ya no solo se debate nuestro futuro político y social en Madrid, sino que nos tildan de “laboratorio político de pruebas” en Radio Nacional o entrevistan a colectivos feministas de nuestro norte para preguntarles por las convocatorias frente al Parlamento de Andalucía. Las feministas andaluzas hoy tenemos que desafiar las políticas de la extrema más derecha a las que ya nos estamos dispuestas a permitir. Y eso compañeras, caerá sobre nuestros hombros.

En Andalucía, se quiere, se celebra, se recibe con los brazos abiertos el apoyo de las feministas del mundo. La sororidad sería más grande y real si el día 15 frente al Parlamento de Andalucía están todas las hermanas mesetarianas apoyando a las andaluzas, porque en Andalucía no hay barreras, sino manos tendidas.

Coordinadora Feminista de Andalucía

Se trata de un movimiento “autónomo” y que “no depende de ningún partido o sindicato. La lucha de la Coordinadora es “por un feminismo inclusivo, interseccional, antifascista, antirracista y anticapitalista, que ponga la defensa de la vida en el centro de la economía, de la política y de la cultura, porque somos conscientes de nuestras opresiones, no vamos a permitir ninguna otra”.

La movilización alcanza ya a 70 colectivos de todos los rincones de Andalucía, a los que La Poderío también se une.

Colectivos feministas de Andalucía adheridos a la concentración del 15 de enero./
Foto: Coordinadora Feminista de Andalucía
Lucía

Acerca de Lucía

Impulsiva, quejica, cabezona. Mu de mi casa. Me gustan las lentejas, y si no las dejas. Feminista y periodista que va por ahí con una cámara hablando de lo que la Ley Mordaza no quiere que contemos.

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