“La Invisible ha despertado en mí otras sensibilidades” -Entrevista a Beatriz Ifrán – Especial Indesalojables

Beatriz Ifrán se presenta como mamá, abuela, hermana, tía, amiga y feminista. “Además soy administrativa contable y tengo solo 62 años”. Para muchas de nosotras Bea es la voz de La Invisible. La fuerza, templanza y alegría con la que las palabras salen de su garganta en manifestaciones como la del pasado 27 de noviembre funcionan como detonador de esperanza y humanidad en una sociedad  cada vez más conformista con lo que nos dicen que no se puede cambiar. Por eso hemos querido empezar con ella este Especial Indesalojables de La Poderío. 

¿Cuál es el primer recuerdo que tienes de la invisible?

Mi primer recuerdo es muy emocional y tiene que ver con la incertidumbre y el temor, cuando mis hijos se enfrentaron a su primer gran acto de desobediencia civil. Era el año 2007 y aún estábamos indocumentados. El segundo, y más importante, fue el día que pisé esos suelos, que toqué esas paredes que guardaban tanta historia, y pude constatar una vez más que todo acto conlleva una consecuencia y ésta era muy prometedora.

¿Qué actividad has desarrollado en la Invisible?

Comencé colaborando con la Oficina de Derechos Sociales (ODS) que estaba a cargo de dos compañeras abogadas. Era un servicio gratuito, voluntario y comprometido destinado a personas en condición de precariedad que necesitaban una respuesta urgente y sensible. Era tan grande la demanda, que se hizo necesario organizar horarios, citas, crear formularios para poder priorizar, etc.

Inmediatamente después me sumé a la Comisión de Economía que es lo mío, pero, también he colaborado con las Comisiones de Rehabilitación y de Negociación. El mantenimiento de este proyecto te lleva a estar en cualquier lugar donde hagas falta: limpieza, organización, cuidados, turnos…

La Invisible ha despertado en mí otras sensibilidades, otras formas de poder ver que se puede defender no sólo lo inmediato

beatriz Ifrán

¿Qué te ha dado La Invisible como creadora/activista/persona?

En primer lugar, puedo decir que La Invisible me ha hecho reconciliarme con la nostalgia. A veces no es nada fácil tejer redes desde cero cuando llegas a un país extraño, sin certezas, con mochilas muy pesadas y una familia que depende de ti. Por momentos, te gana la tristeza y la apatía. Pero, de pronto, te encuentras en un lugar como La Invisible, que te abraza, que te arropa, y tienes la certeza de que no importa lo que pase, nunca volverás a estar sola.

La Invisible ha abierto sus puertas a artistas, creadores, intelectuales, movimientos sociales y a todas y cada una de las vecinas y vecinos que lo han demandado

Beatriz If´rán

Además, yo he sido sindicalista, podría decir que toda mi vida, y militante asidua del Frente Amplio (partido de izquierda de mi país). Pero nunca había sido activista dentro/desde lo cultural. Si bien la cultura siempre está atravesada por lo social, evidentemente, y por lo político, un espacio como el de La Invisible ha despertado en mí otras sensibilidades, otras formas de poder ver que se puede defender no sólo lo inmediato, sino también interceder de alguna manera en el proyecto de toda una ciudad desde ese lugar sociocultural.

Haciendo balance de estos casi 15 años, ¿Cómo crees que ha cambiado la actividad de La invisible el paisaje-la ciudad de Málaga?

En estos años, las vecinas y vecinos de Málaga han visto crecer este proyecto. Para empezar, se ha rescatado de la desidia y el abandono del Ayuntamiento a un edificio de 1872. Una dama antigua en peligro de extinción, gracias a un modelo de ciudad-fachada, de ciudad-escaparate, de especulación, sin el menor rastro de vergüenza en los haceres de Paco de la Torre y sus cómplices. 

La Invisible ha abierto sus puertas a artistas, creadores, intelectuales, movimientos sociales y a todas y cada una de las vecinas y vecinos que lo han demandado. La Invisible hace a esta Málaga más amable. Creo que hace 15 años se plantó una semilla que ha sido regada con mucho amor, trabajo, dedicación y respeto, y que aún hoy no somos verdaderamente conscientes del alcance de sus raíces. Pero ahí están y seguirán creciendo…

En una ciudad como Málaga, en la que la cultura y el arte están tan presentes, y que es referente en el resto de ciudades del territorio español, ¿Por qué es importante la existencia de un espacio como La invisible?

Porque La Invisible no sólo ha demostrado que otro modo de habitar esta ciudad es posible, sino que otra manera de vivir la cultura también es posible. Cuando hablamos de que La Invisible es un proyecto social y cultural de autogestión ciudadana, creo que no somos conscientes del todo del alcance exponencial de esta experiencia. 

Esta ciudad se merece respirar algo más que turistas que vienen de paso, la admiran, la fotografían, le dejan un puñado de billetes y se van sin reparar en las cicatrices que dejaron.

Beatriz Ifrán

A la autogestión se llega a través de una democracia verdadera, de debates riquísimos, de ganas de escuchar, de aprender, de crecer. A ella se accede formando parte de su cotidiano. No se filtra la participación de las vecinas y vecinos por su cuenta corriente, sus títulos universitarios o su experiencia en los escenarios. Todas y cada una de nosotras tenemos un lugar en este proyecto abierto y generoso. Por eso, La Invisible no sólo es importante, sino que es imprescindible.

Si la invisible fuera un órgano de la ciudad de Málaga, ¿Cuál crees que sería?

Los pulmones. Esta ciudad se merece respirar algo más que turistas que vienen de paso, la admiran, la fotografían, le dejan un puñado de billetes y se van sin reparar en las cicatrices que dejaron. Nuestra Málaga, bella sin duda, necesita respirar profundamente y llenarse de los espacios y de los saberes que prodiga La Invisible.

¿Qué aporta el feminismo a la invisible?

Lo que aporta en cualquier parte, cuidados, debates, aprendizaje. Andar juntas un camino hacia la igualdad y el respeto por y hacia todas las personas.

 Tiene sus saberes y experiencia a disposición en un permanente ejercicio de cuidados, de autocrítica y crecimiento. ¡La Invisible es feminista y se queda!

beatriz Ifrán

¿Qué tiene de feminista la invisible?

Tiene la generosidad de sus espacios seguros siempre disponibles. Tiene la capacidad de proteger a quienes la habitamos. Tiene sus saberes y experiencia a disposición en un permanente ejercicio de cuidados, de autocrítica y crecimiento. ¡La Invisible es feminista y se queda!

Collage: Marta Caballero

Entrevistas: Laura Rueda y Marta Caballero 

Acerca de Laura Rueda

Creo en la comunicación que reivindica otras realidades, y en la cultura como herramienta de transformación del alma y de la sociedad. Nunca me etiquetes ni me digas que no puedo hacer algo, soy una entusiasta con la energía y cabezonería suficientes para demostrar que mi manada y yo siempre podemos.

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