Charo Alises: «¿Por ser mujer, lesbiana, abogada y visible?»

La letrada y activista explica los principales desafíos LGBTI en Andalucía

“¿Por ser mujer, lesbiana, abogada y visible?”. Así responde Charo Alises Castillo (Sevilla, 1971), cuando se le pregunta si ha sufrido algún tipo de discriminación en su trayectoria profesional. La interseccionalidad aparece por primera vez en la conversación. No será la última. “Somos susceptibles de sufrir una doble discriminación, por ser mujer y lesbiana”, apunta Charo, quien añade que, “en ocasiones, las mujeres lesbianas sufrimos misoginia de algunos hombres gays, aunque no se pueda generalizar” y, recalca que “hay que tener en cuenta las intersecciones que atraviesan a las mujeres lesbianas y que pueden incrementar las discriminaciones. No es lo mismo ser una mujer blanca lesbiana que una mujer lesbiana racializada, por ejemplo”, explica la jurista, que lleva quince años trabajando por los derechos de la comunidad LGBTI.

Aunque se siente afortunada por no haber sentido discriminación laboral, es plenamente consciente de que afecta a muchas personas LGBTI. “He llevado casos de acoso laboral por orientación sexual e identidad de género en los que las víctimas han sufrido graves problemas psicológicos por los que han causado incluso baja en su empleo”, afirma la letrada.

Antes de que naciese, sus padres se trasladaron de Sevilla a Málaga pero, como no conocían a nadie en la Costa del Sol, su madre decidió volver a la ciudad hispalense para dar a luz a Charo. En 2005, comenzó a militar en temas LGBTI, “más como una forma de socializar, que como activismo”, reconoce. Ella y su pareja en ese momento conocieron a unas chicas lesbianas vinculadas a la asociación LGBT Ojalá y, años después, retomó el contacto con la organización que actualmente preside. “En 2011, parecía que se iba a disolver, pero decidí tirar para adelante”, explica con humildad, como cuando habla de alguna de las actividades que ha organizado con Amnistía Internacional, con la que colabora desde 2009.

Activismo interseccional andaluz

Son dos los grandes desafíos en materia de derechos humanos de las personas LGBTI en Andalucía, según la defensora Charo Alises: el bullying y los delitos del odio en la región. “Aún queda pendiente el bullying LGBTI, que es una situación muy dolorosa para la infancia y la juventud en Andalucía y tiene la particularidad que, a diferencia del bullying a una persona heterosexual que, cuando decide denunciar, puede contarlo en casa, las personas LGBTI tal vez no quieran o puedan hacerlo”, detalla Charo.

«A diferencia del bullying a una persona heterosexual que, cuando decide denunciar, puede contarlo en casa, las personas LGBTI tal vez no quieran o puedan hacerlo”

“En estos casos, el trauma del acoso se une a si lo puedo o no contar en casa, porque tal vez uno o dos de mis progenitores sean homófobos o lgbtfóbicos”, lamenta. El tema no es menor ya que, como indica la abogada, existen estudios que relacionan el mayor número de suicidios de esta infancia y adolescencia a los de sus coetáneos heterosexuales.

El segundo gran desafío andaluz en materia LGBTI para la activista tiene que ver con los delitos del odio. “Destacaría la situación de precariedad de las personas trans, que se ven abocadas a la exclusión”, explica. Según Alises, hay estudios que aluden a que el índice de desempleo de las personas trans llega hasta el 80%.

La abogada sabe que detrás de las cifras siempre hay personas, por ello, utiliza ejemplos caros durante su argumentación. Consciente del empobrecimiento del medio rural de la comunidad autónoma y de las dificultades para personas lesbianas, gays, trans e intersexuales de salir del armario en estos contextos de opresión, recomienda la iniciativa sevillana de Adriano Antinoo denominada Red de Municipios Orgullosos. Esta organización distingue “por medio de una marca, a aquellos pueblos de Andalucía en los que se comprometen con el respeto de las personas LGBTI”, declara Charo, sin perder de vista que “la interseccionalidad de las vulneraciones afecta a las mujeres en todos los ámbitos”, ya sean “rurales, racializadas, gitanas y/o en situaciones precarias”.

Desde que se decretó el estado de alarma en España, un 20% de las personas LGTBI han perdido su trabajo y más del 60% de las personas que han tenido que volver a su domicilio familiar expresa situaciones de no aceptación.

Desde 2007 como secretaria y dos años después como presidenta de la comisión de derechos humanos del Colegio de Abogados de Málaga, la labor de la letrada no cesa, tampoco en su esfera profesional. “Hay personas LGBT que buscaban una abogada y a lo mejor se han sentido más a gusto tratando conmigo, sobre todo si son temas que tienen que ver con la diversidad sexual y de género, porque todavía existe una cierta desconfianza”, reconoce la jurista, “nunca sabes quién tienes delante y cómo va a reaccionar”.

Precisamente por esta razón, en 2018 escribió la Guía sobre delitos de odio LGBTI de la Junta de Andalucía, que durante la cuarentena publicó su segunda edición, recogiendo novedades sobre jurisprudencia y atención a las víctimas. “Mi idea era que sirviese a la gente de a pie a la que le pase algo y también a profesionales del Derecho o la Psicología que, si bien tienen un perfil técnico, no conocen la historia del movimiento LGBTI, su conceptualización o el activismo”, comenta. El material didáctico posee infinidad de casos prácticos que explican qué es lo que tiene que hacer una persona que sufra una vulneración relacionada con esta materia, incluso a través de la posibilidad de rellenar un formulario para formalizar una denuncia por escrito.

Respuestas al doble confinamiento

Desde que se decretó el estado de alarma en España, un 20% de las personas LGTBI han perdido su trabajo y más del 60% de las que han tenido que volver a su domicilio familiar expresan situaciones de no aceptación, según el estudio Impactos psicosociales en población LGTBQA+ durante el estado de alerta por COVID–19 en España, elaborado la Universidad Rey Juan Carlos, la Universitat Autònoma de Barcelona, la Universitat de Barcelona y la Universidad Complutense de Madrid.

Charo Alises no puede estar más de acuerdo: “Yo, personalmente, te puedo decir que estando confinada muchas personas LGBT han pasado muchas dificultades”, afirma la abogada. La letrada diferencia dos grandes grupos de víctimas por su edad: “Si eres joven y estabas confinado con una familia que no te acepta tal como eres hay un problema y, el segundo caso, las agresiones de los vecinos hacia adultos LGBTI, teniendo que estar oyendo barbaridades a voces”, argumenta.

Frente a este doble confinamiento, la defensora de derechos humanos propone dos grandes vías de respuesta: “Para la gente muy jovencita es más complicado ya que, si es un caso extremo, deberían intervenir hasta los servicios sociales si hay maltrato”, dice Alises. En el caso del acoso del vecindario a adultos, Charo es rotunda y recomienda la denuncia. “La policía ha estado todos los meses de la pandemia trabajando sin descanso”, expone antes de aludir a los dos materiales en los que ha estado trabajando para mitigar los efectos de estas agresiones.

«Si la violencia machista que han sufrido las mujeres ha tenido que ser horrorosa, la que se ha producido en el seno de parejas del mismo sexo, que tiene una génesis diferente, también».

Ante la situación de crisis provocada por la Covid–19, la Dirección General de Diversidad Sexual y Derechos LGTBI ha elaborado una serie de recursos dirigidos a las personas en situación de vulnerabilidad, entre ellas la Guía rápida para víctimas de delitos de odio por LGBTIfobia  y la Guía rápida para víctimas de violencia intragénero durante la vigencia del Estado de Alarma, de las que Charo es autora.

Esta segunda situación es de particular interés para la abogada. “Si la violencia machista que han sufrido las mujeres ha tenido que ser horrorosa, la que se ha producido en el seno de parejas del mismo sexo, que tiene una génesis diferente, también”, lamenta Alises. “Esta última no es violencia de género, estructural y basada en el machismo, pero la de parejas del mismo sexo también produce mucho sufrimiento en la víctima”, concluye invitando a las lectoras de La Poderío a consultar los materiales que ha elaborado durante el confinamiento.

Aunque estos meses no se la haya visto tanto por el centro de Málaga corriendo hacia alguna reunión, volviendo de una vista en el Palacio de Justicia o llevando un roll up de alguna actividad frente a la emblemática Onda Pasadena –mi primer recuerdo de ella hace cuatro o cinco años–, Charo Alises sigue tan activa como siempre. Hace unos días la avisaron de que La Casa Invisible volvía a abrir sus puertas tras el confinamiento, así que podrá continuar ofreciendo asesoramiento jurídico gratuito de la asociación LGBT Ojalá desde este espacio autogestionado en la calle Nosquera a quien lo necesite.

http://lapoderio.com/todas-las-primas-sumais/
Ruth de Frutos

Acerca de Ruth de Frutos

Periodista e investigadora. Escribo sobre derechos humanos en @LaPoderiofem. I Premio de Periodismo Social "Alberto Almansa" en la categoría de periodismo ciudadano por el artículo "Málaga no se vende, se alquila al mejor postor".

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