Inmaculada Cabello Ruiz: «Los feminismos nos enseñan que tenemos que partir de un cambio personal para analizar la realidad social»

Esta charla es la tapa de atrás (o la primera para quienes empiecen por el final) de las premas El Salto Andalucía en papel con la que colaboramos en toda regla cada 30 días.

Inmaculada Cabello Ruiz, cordobesa de nacimiento y granadina de adopción. Trabaja, pertenece y milita en una ONGD que se llama Mujeres en Zona de Conflicto (MZC), donde lleva más de 20 años coordinando el Área de Educación para la Ciudadanía Global y Emancipadora. MZC se define y se posiciona como una ONGD feminista.

¿Qué aspectos de la Educación se trabajan desde el área que coordinas en esta ONG?

Nosotras trabajamos en todos los ámbitos educativos, desde los marcos teóricos de la educación emancipadora y de la Coeducación como herramienta educativa del feminismo. Queremos generar personas críticas, que desarrollen un conocimiento crítico y útil, imaginativo, también comprometido y activo. En estos aspectos los feminismos nos enseñan que tenemos que partir de un cambio personal para analizar la realidad social y globalmente. 

Tenemos que educar a personas que aprendan a cuidarse y sepan también cuidar, que pongan los cuidados en el centro, que sepan construir cultura de paz, que tengan una educación afectivo sexual sana y libre, libre de toda toxicidad, de todo control y dominio, y a personas que sepan actuar y posicionarse para erradicar cualquier manifestación de violencia. Estos son los aspectos sobre los que trabajamos.

Centrándonos en la Educación Formal, ¿qué logros se han alcanzado en el sistema educativo andaluz durante las últimas décadas? 

Yo soy positiva y creo que muchos. También depende de cuántas décadas vayamos hacia atrás, porque Andalucía ha sido una comunidad que durante muchas décadas contaba con una amplia población analfabeta. Mi madre, por ejemplo, era semianalfabeta. Se ha avanzado bastante en que la educación sea un derecho, todas las niñas, todos los niños, todes les niñes, tienen ese derecho de una educación básica de calidad. También creo que Andalucía ha avanzado bastante en cuanto a normativas y planes. De hecho, nosotras trabajamos con el segundo Plan de Igualdad en Educación, que tiene condición de estratégico y esto no es baladí, porque posiciona a la educación en igualdad como uno de los ejes vertebrales, obligatorios, imprescindibles e ineludibles de todo el sistema educativo. Así que sí ha avanzado, pero queda todavía mucho por recorrer. 

Inma C. Ruiz: «Queremos generar personas críticas»./ Foto: Lola F. Palenzuela.

¿Cuáles son los retos que tenemos por delante para consolidar un modelo educativo que forme a ciudadanía crítica y no se limite a instruir en materias curriculares?

En primer lugar quiero deconstruir este foco, aclarando que cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje pivota sobre valores, y quizás lo de la “educación en valores” es un oxímoron. El problema es sobre qué valores queremos educar. Tenemos que concienciar y dar a conocer este hecho, analizar lo que hace el currículum visible y sobre todo el currículum oculto, y eso no es tarea de las ONGDs, sino que es tarea de las administraciones y de los profesionales de la educación. Educar es siempre educar en valores y además es posible combinar, no se trata de un anexo o algo extra sino de algo que sucede en todo proceso educativo. 

Hilando con esto, me parece que otro reto está en la Academia, en la Universidad, que es donde forman a futuras y futuros docentes, para que desde ahí incorporen ese aprendizaje: que mientras estamos enseñando un contenido matemático, también estamos mostrando formas de hacer las cosas y miradas sobre la realidad, y eso traslada inevitablemente valores al alumnado.

Por último, otro gran reto es exigir que se cumplan las leyes, los planes y las normativas. Es responsabilidad de la Administración que la normativa de la que nos hemos dotado en el Sistema Andaluz de Enseñanza se cumplan. Realmente esto es algo que es una exigencia que trasciende la Comunidad Autónoma: va a la normativa estatal en educación y también a las europeas. No podemos olvidar que se educa para adquirir competencias, que existe la “Competencia social y cívica” y que sobre ella hay unos consensos ya establecidos que exigen que se eduque en igualdad, en solidaridad, en convivencia y en atención a la diversidad.

«Hay que defender una educación pública, gratuita y aconfesional o laica, porque es este modelo de educación desde el que se pueden ofrecer oportunidades equitativas a niños y niñas de distintos estratos, acortando la brecha social».

En tu opinión, ¿quién debe opinar sobre los contenidos a trabajar en las aulas? 

Primero quiero dejar claro que opinar significa tener una idea formada y que recientemente hemos oído muchos exabruptos, pero que no son opiniones. Tenemos que poner sobre la mesa la enorme enorme ignorancia que últimamente se ha vertido, y recordemos que Emma Goldman decía que «la ignorancia puede ser el elemento más violento de una sociedad». Esto es importante decirlo porque se ha hecho un ataque frontal a las y los profesionales de la educación por parte de un sector ultrafascista, que lo que pretende realmente es sembrar el miedo. Ante esto no tenemos que encogernos, sino todo lo contrario: hay grandísimas personas profesionales de la educación, comprometidas con la coeducación, y es fundamental que en esto estemos todos y todas a una.

Además, yo creo que la normativa y el sistema educativo ya están dotados de mecanismos de participación y de construcción de los contenidos curriculares, que vienen también de consensos más amplios estatales, europeos y globales. Quizás hay que facilitar que la comunidad educativa, hablando de docentes, de padres y madres, y también del alumnado, realmente participen más en los centros, a través de los mecanismos de participación que ya están establecidos. 

Si tuvieras que poner tres pilares sobre los que sustentar el sistema educativo andaluz, ¿cuáles elegirías? 

La Coeducación me parece un pilar fundamental porque con ella lograremos generar sujetos críticos, libres y capacitados en competencias sociales y cívicas. Otro pilar básico es el Enfoque de Derechos, o sea que trabajamos desde el respeto y el deber de cumplimiento de los derechos fundamentales de los niños y de las niñas, sin perder de vista que la educación es un proceso permanente a lo largo de toda la vida. La educación debería de ser la autopista principal de cualquier sociedad que se quiera decir libre y se quiera madura, con oportunidades y con futuro. El tercer pilar sería la equidad social. Hay que defender una educación pública, gratuita y aconfesional o laica, porque es este modelo de educación desde el que se pueden ofrecer oportunidades equitativas a niños y niñas de distintos estratos, acortando la brecha social.

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Auxi J. León

Acerca de Auxi J. León

Canaria de nacimiento, andaluza de adopción y curiosa de profesión. Feminista hasta la médula, mi identidad es migrante porque vivo en tránsito.

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